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Según el censo de 1990,
la población residente en Estados Unidos era de
248.709.873 habitantes. El mayor incremento de
población en los últimos años ha ocurrido en los
estados de California, Texas y Florida. En 2003, la
población estimada de Estados Unidos era de
290.342.550 habitantes.
Composición
étnica
Según el censo de 1990, el
grupo más grande (unos 58 millones de
estadounidenses) es en parte o únicamente de
ascendencia inglesa; a continuación aparecen los
38,7 millones de descendientes de irlandeses,
mientras que 32,7 millones lo son de alemanes. En
1990, unos 31,8 millones de estadounidenses de 5 o
más años crecían en familias en las que se hablaba
otra lengua distinta del inglés.
Los datos
del censo de 1990 mostraban que los blancos
constituyen el 80,3% de la población; los negros son
el 12,1%, los descendientes de indios americanos el
0,8% y los asiáticos e insulares del Pacífico el
2,9%. El 3,9% restante se contabiliza como "otras
razas". Los hispanos, que pueden pertenecer a
cualquier raza, están contados en las categorías
anteriores y representan el 9% de la población.
Características
de la población: estructura y distribución espacial
Un análisis detallado de la
estructura de edad de la población revela que
Estados Unidos experimenta una disminución en la
población infantil y un incremento en su población
adulta, en especial en la de mayor edad. En 2003 la
población menor de 5 años representaba un 7% del
total frente al 12% de los mayores de 64.
En 1990 la
población blanca era la más envejecida del país, los
asiáticos e insulares del Pacífico constituían el
segundo grupo más envejecido, seguido por los negros.
Una
característica significativa de la población
estadounidense ha sido el rápido incremento del
número de nacimientos en mujeres solteras, que ha
pasado de 11% de los nacimientos en 1970 al 27% en
1989.
La tendencia
en la distribución espacial de la población
estadounidense mantenía su desigualdad a comienzos
de la década de 1990, ya que en los estados del sur
y el oeste tenía lugar un crecimiento por encima del
promedio nacional a expensas de los estados
centrales del norte y del noreste. En 1990, la
población se distribuía de la siguiente forma: 50,8
millones de personas en el noreste, 59,7 millones en
los estados centrales del norte, 85,4 millones en el
sur y 52,8 millones en el oeste. La densidad media
de población en Estados Unidos era de 30 habitantes
por kilómetro cuadrado en 2003.
Religión
El congregacionalismo era la
confesión más practicada en Nueva Inglaterra durante
la época colonial, establecida por grupos
separatistas y puritanos disidentes de la Iglesia de
Inglaterra. Los colonizadores de la región más al
sur eran oficialmente miembros de la Iglesia de
Inglaterra mientras que hacia el norte había
diversos credos y sectas.
Las iglesias
de los puritanos eran congregaciones separadas, cada
una vinculada por un pacto entre sus miembros. Hasta
1691, la colonia de la bahía de Massachusetts era
una teocracia; la asistencia a la iglesia era
obligatoria, y la pertenencia a la misma, un
requisito indispensable para tener derecho al voto y
a ocupar un cargo público. Las confesiones no
congregacionalistas, en especial el baptismo y los
cuáqueros (Ver Sociedad de los Amigos), eran
vistas con hostilidad y, a menudo, eran perseguidas
por el gobierno colonial.
En la región
costera del sur del Atlántico estaba establecida la
Iglesia de Inglaterra; a los miembros de confesiones
no anglicanas —por ejemplo, baptistas y
presbiterianos— solía prohibírseles predicar y
celebrar matrimonios.
Las colonias
más al norte permitían mayor libertad religiosa. Los
primeros colonizadores europeos de esta región
fueron los holandeses, que trajeron las creencias y
prácticas de la Iglesia reformada. En 1654, el
primer grupo organizado de colonos judíos llegó a
Nueva Amsterdam, capital de Nueva Holanda. Después
de que los británicos tomaran Nueva Holanda (1654),
la Iglesia de Inglaterra aumentó allí su influencia.
En 1632, el territorio que ahora comprende Maryland
fue concedido a la familia católica de los Calvert,
que colonizaron la región con el objetivo de
proporcionar un refugio a sus correligionarios
perseguidos; pero con el paso del tiempo el
anglicanismo pasó a ser la religión de Maryland.
Según los términos de la carta otorgada en 1681, el
cuáquero inglés William Penn fundó Pennsylvania como
refugio para los seguidores de todas las religiones.
Durante el periodo colonial se introdujo el
luteranismo en Pennsylvania, Nueva York y Delaware.
A finales del siglo XVII y comienzos del siglo
XVIII, los colonizadores escoceses e irlandeses
introdujeron el presbiteranismo en las colonias del
Atlántico Medio. Durante la segunda mitad del siglo
XVIII, los metodistas se establecieron en esta
región.
El
movimiento de los renacimientos religiosos que se
desarrolló a mediados del siglo XVIII (conocido como
Gran despertar) supuso una influencia liberalizadora
para la religión del territorio colonial: permitió
fortalecer las confesiones metodistas y baptistas,
lo que preparó el terreno para la separación de la
Iglesia y el Estado cuando se fundó Estados Unidos
como nación independiente.
Entre los
acontecimientos religiosos del siglo XIX destaca la
fundación de varias iglesias autóctonas, entre las
cuales estaba la Iglesia de Jesucristo de los Santos
de los Últimos Días (cuyos seguidores se conocen
popularmente como mormones), la Ciencia cristiana,
los adventistas y los Testigos de Jehová. En la
actualidad el grupo religioso más grande lo
representan los católicos, con un 25% de la
población estadounidense. Entre los principales
grupos protestantes están los baptistas (19,4%),
metodistas (8%), presbiterianos (2,8%),
pentecostales (1,8%) y episcopalianos (1,7%). La
Iglesia ortodoxa tiene un gran número de fieles,
cercano al 3%. Las religiones no cristianas más
numerosas son el judaísmo (2%) y el islam; el
budismo y el hinduismo también tienen bastantes
seguidores.
Para más
información sobre la religión en Estados Unidos,
véanse artículos concretos; por ejemplo, Ver
Fundamentalismo; Movimientos misioneros.
Lengua
El inglés es la
principal lengua de Estados Unidos, hablada por la
gran mayoría de sus ciudadanos. Sin embargo, cerca
de 32 millones hablan en sus hogares una lengua
distinta al inglés. De estos, aproximadamente el 54%
habla español, y el resto otras lenguas (chino,
japonés, coreano, vietnamita, árabe, italiano,
francés, alemán, polaco, griego, portugués y lenguas
americanas autóctonas).
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