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La
ley suprema del país es la Constitución de Estados
Unidos. Redactada en 1787, fue ratificada en 1788
por dos tercios de los estados y entró en vigor en
1789. La Constitución se puede enmendar por una
votación de dos tercios de cada cámara del Congreso
o por una convención nacional especial convocada al
efecto, y ratificada después por el voto de tres
cuartos de la cámara legislativa de los estados o
las convenciones estatales. Las primeras 10
enmiendas (conocidas como Declaración de Derechos)
fueron adoptadas en 1791 y garantizan la libertad de
expresión, de religión, de prensa, el derecho de
reunión, el derecho de presentar demandas al
gobierno y varios derechos individuales sobre
aspectos procesales y de procedimientos criminales.
Entre 1795 y 1992, se adoptaron 17 enmiendas
adicionales que, entre otras medidas, abolían la
esclavitud y estipulaban el sufragio universal para
los mayores de 18 años.
Desde la adopción de la Constitución, el gobierno
federal ha incrementado sus funciones en materias
económicas y sociales, y ha compartido más
responsabilidades con los estados.
Poder ejecutivo
La elección del presidente y el vicepresidente es
indirecta. El artículo segundo de la Constitución
estipula el nombramiento de ambos por el Colegio
Electoral, cuyos integrantes son elegidos por los
votantes de cada estado y del Distrito de Columbia.
En casi todos los casos, la elección del Colegio
Electoral coincide con la expresada por el voto
popular. El mandato es de cuatro años y la enmienda
22 (1951) limita el cargo presidencial a dos
mandatos.
El
presidente de Estados Unidos suele tener más
funciones que el primer ministro de los gobiernos
parlamentarios porque es la máxima representación
del Estado y jefe de gobierno; también dirige su
partido, tiene importantes capacidades legislativas
y preside el ejecutivo.
La
Constitución hace al presidente comandante en jefe
de las Fuerzas Armadas estadounidenses, y le permite
ordenar la entrada en combate de éstas. Pero es el
Congreso el que regula la autoridad del presidente
para desplegar las fuerzas a iniciativa propia.
Los
poderes diplomáticos del presidente engloban la
negociación y ratificación de los tratados, con el
consentimiento de dos tercios del Senado; la
elección de embajadores (también con el
consentimiento del Senado) y la recepción de
embajadores extranjeros. Puede negociar, bajo su
autoridad, acuerdos diplomáticos con los dirigentes
de otras naciones.
Según la ley, el presidente prepara un presupuesto
de gobierno y un informe económico que son remitidos
al Congreso cada año, tiene potestad para proponer
leyes, en especial respecto a la fiscalidad y otras
materias económicas y militares, y también ejerce
autoridad gubernamental sobre diversos departamentos
y agencias estatales.
Un
amplio sistema consultivo está al servicio del
presidente; los ayudantes de la Casa Blanca le
proporcionan informes, organizan las relaciones con
la prensa, los encuentros y los viajes, y se
encargan de mantener contactos con el Congreso, los
departamentos gubernamentales, grupos sociales y con
el partido político del presidente. Las agencias
encargadas de estas funciones son la Oficina de
Gestión y Presupuesto, que prepara las demandas del
presupuesto presidencial y los controles del gasto,
el Consejo de Seguridad Nuclear, que se preocupa de
la defensa de la nación, y el Consejo de Asesores
Económicos. El gabinete del presidente también sirve
como fuente de información y asesoramiento. Consta
de los jefes de los departamentos gubernamentales y
unos pocos funcionarios, como el director de la
Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el embajador
estadounidense en Naciones Unidas (ONU). El gabinete
no tiene poder en sí mismo.
La
rama ejecutiva del gobierno comprende 14
departamentos: Estado, Tesoro, Defensa, Justicia,
Interior, Agricultura, Comercio, Trabajo, Salud y
Servicios Sociales, Educación, Vivienda y Desarrollo
Urbano, Transporte, Energía y Asuntos de
Excombatientes. El presidente no supervisa
directamente algunas agencias gubernamentales que
actúan de forma independiente, como la Comisión de
Comercio Interestatal, la Comisión Federal de
Comunicaciones y el Sistema de la Reserva Federal.
Poder legislativo
Todos los poderes legislativos otorgados por la
Constitución en el artículo primero los ejerce el
Congreso de los Estados Unidos, que consta de dos
cámaras, el Senado y la Cámara de Representantes. El
Senado tiene 100 miembros, dos por cada estado
federado (una disposición de la Constitución no
sometida a enmienda). Los diferentes estados, sobre
las base de su población según el censo más reciente,
eligen a los 435 miembros de la Cámara de
Representantes, nombrados para un periodo de dos
años, mientras que los senadores lo son por seis
años; cada dos años se eligen los 435 miembros de la
Cámara y un tercio de los senadores. En los años en
que las elecciones al Congreso coinciden con la
elección presidencial, el índice de participación en
las mismas es de un 45%, aproximadamente; en las
elecciones de mitad de mandato sólo un 35% de los
posibles votantes acuden a las urnas.
El
Senado y la Cámara de Representantes son organizados
por el partido mayoritario en cada cámara, el cual
elige a su presidente, al dirigente de la mayoría y
a los presidentes de cada comité. Durante gran parte
de la historia estadounidense el partido que
controlaba la Casa Blanca no controlaba las cámaras
del Congreso; esta situación (conocida como gobierno
dividido) puede llevar a reducir la elaboración de
leyes y a incrementar los vetos presidenciales de
los proyectos de ley aprobados por el Congreso. A
diferencia de los jefes de Gobierno de los sistemas
parlamentarios en otros países, el presidente de
Estados Unidos no dimite ni convoca nuevas
elecciones cuando las mayorías en el Congreso
rechazan sus programas.
El
Congreso cuenta con amplios poderes en los asuntos
internos, entre los que se encuentran la fijación de
impuestos, la petición de préstamos y el pago de la
deuda, la acuñación de moneda y la regulación de su
valor así como reglamentar el comercio entre los
estados federados. El Congreso ayuda a establecer y
vigilar los departamentos y las agencias
gubernamentales del ejecutivo; también establece los
juzgados federales menores y determina su
jurisdicción. Si el Colegio Electoral no consigue
otorgar la mayoría a uno de los candidatos
presidenciales, el Congreso elige al presidente
entre los tres con mayor número de votos. El
Congreso tiene el poder de declarar la guerra,
reclutar y mantener las Fuerzas Armadas, establecer
tarifas y regular el comercio con las naciones
extranjeras.
El
Senado asesora y da su consentimiento a los tratados
presidenciales y a los nombramientos de los
principales cargos ejecutivos, embajadores, jueces
del Tribunal Supremo y jueces federales. El Senado
juzga las acusaciones formuladas contra los
funcionarios civiles en un proceso que recibe el
nombre de impeachment; el fallo condenatorio
requiere los dos tercios de los votos y conlleva la
destitución del cargo. En situación de punto muerto
en el Colegio Electoral, el Senado elige al
vicepresidente entre los dos contendientes con mayor
número de votos. El presidente del Senado está
después del presidente de la Cámara de
Representantes en la línea de sucesión a la
presidencia. La rama legislativa también engloba
agencias como la Oficina de Presupuesto del Congreso,
la Oficina de Contabilidad General, la Biblioteca
del Congreso y la Oficina de Prensa del Gobierno.
Poder judicial
La Constitución establece la formación del Tribunal
Supremo y el sistema judicial se completa con doce
tribunales de apelación (a veces denominados
tribunales de jurisdicción), 91 juzgados de distrito
y varios juzgados especiales como el Tribunal de
Cuentas, el Tribunal de Reclamaciones y el Tribunal
de Apelación de Excombatientes, todos ellos
establecidos por el Congreso.
Los
tribunales federales realizan dos funciones
constitucionales: interpretan el significado de las
leyes y las regulaciones administrativas y
determinan si cualquier ley aprobada por el Congreso,
por las cámaras legislativas estatales, o cualquier
acción administrativa tomada por las ramas
gubernamentales, estatales o de la nación,
quebrantan la Constitución.
El
presidente, con el consejo y el consentimiento del
Senado, nombra los nueve magistrados de la Corte
Suprema y los otros jueces federales; para los
nombramientos de jueces de distrito suele seguir las
recomendaciones de los senadores del partido
presidencial. Los jueces federales y los del
Tribunal Supremo ejercen su cargo con carácter
vitalicio y pueden ser destituidos únicamente a
través de un proceso de enjuiciamiento, llamado
impeachment, que se ha llevado a cabo en raras
ocasiones.
Gobierno estatal y local
La Constitución de Estados Unidos estipula un
sistema federal, en el que los estados federados
mantienen ciertos poderes que no ejerce el gobierno
nacional y no asumen competencias relativas a
relaciones internacionales o actividades fiscales;
tampoco pueden acuñar moneda, recaudar impuestos
sobre el comercio interestatal o restringir el
movimiento de personas por sus límites territoriales.
Los estados pueden cooperar entre sí en la formación
de acuerdos comunes que requieren la aprobación del
Congreso; suelen ser relativos a recursos
hidráulicos, navegación, control de la contaminación
o desarrollo portuario, entre otros.
El
gobierno federal y los estados están muy vinculados
en un sistema administrativo de cooperación federal,
por el cual el gobierno federal establece programas
de financiación que permiten la distribución de
fondos a los estados y a las comunidades anualmente
para que lleven a cabo su propia política, en
especial en temas relacionados con el desarrollo
educativo o municipal.
Las
funciones principales de los estados comprenden el
control de los requerimientos exigidos para poder
votar, la administración de las elecciones
nacionales y estatales, la supervisión del gobierno
municipal y de los condados, y el mantenimiento de
autopistas, cárceles, hospitales y centros
psiquiátricos. Los estados también mantienen amplios
sistemas de educación superior. Comparten con las
entidades locales de gobierno la responsabilidad por
el bienestar, la atención médica a los indigentes y
los servicios de desempleo, entre otros.
Casi todos los estados se dividen en unidades
territoriales denominadas condados (3.043). En áreas
muy pobladas, las comunidades se organizan en
municipios, que incluyen ciudades, pueblos y
distritos. Los municipios, por lo general,
proporcionan servicios básicos, como policía,
sanidad y bomberos. La educación en los niveles de
primaria y secundaria suele estar a cargo de los
consejos escolares que comparten la autoridad con el
gobierno estatal sobre la financiación de los
centros, el programa de estudios y la cualificación
y elección del profesorado.
Partidos políticos
En las últimas décadas dos grandes partidos
políticos han dominado el panorama político del país:
el Partido Demócrata, fundado en 1790 con el nombre
de Partido Anti Federalista, se convirtió en el
Partido Demócrata-Republicano en 1801 y, en 1828,
tomó su actual denominación. En 1854 se fundó el
Partido Republicano que, en 1860, se convirtió en
uno de los dos grandes partidos. El resto de los
partidos tiene menor importancia en la mayoría de
las elecciones nacionales y estatales, por lo que
ningún candidato de un tercer partido ha conseguido
jamás la presidencia. Los terceros partidos han
desempeñado sólo un papel menor en el Congreso.
Salud y bienestar social
Gracias a la cooperación federal, las distintas
ramas de ejecutivo proporcionan servicios sociales a
los individuos. La Ley de Seguridad Social de 1935
establece la concesión de subsidios al trabajador y
su familia por jubilación o en caso de
incapacitación o fallecimiento. Las contribuciones
se financian a través de los impuestos aplicados a
la nómina de los trabajadores y las contribuciones
de los empresarios; estas partidas quedan protegidas
contra los efectos de la inflación mediante su
revisión anual.
El
gobierno nacional y los estados también ayudan con
fondos en programas de seguro contra el desempleo.
Existen programas de salud dirigidos a la atención
sanitaria de personas mayores y a los pobres.
Estados Unidos cuenta con dotaciones sanitarias de
muy alta calidad, pero conseguir el acceso a ellas
constituye un problema para un segmento considerable
de la población; se ha estimado que más de 30
millones de estadounidenses no tienen cobertura del
seguro privado de salud y no se han integrado en
programas gubernamentales de asistencia sanitaria.
Las
subvenciones federales, estatales y locales
proporcionan ingresos para asistir a ciegos,
incapacitados, ancianos pobres y familias pobres con
niños a su cargo. También proporcionan programas de
alimentación escolar para los niños necesitados y un
programa de apoyo a la alimentación para familias
pobres.
Defensa
El presidente es el comandante en jefe de las
Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Las órdenes del
presidente a los diversos mandos militares se
canalizan a través del secretario de Defensa. Los
jefes militares del Ejército, la Armada, las Fuerzas
Aéreas y los Marines conforman el Estado Mayor
Conjunto que aconseja al Presidente y al Congreso
sobre la estrategia militar y recomienda los niveles
de gasto y los sistemas de armamento.
Aunque todos los hombres mayores de 18 años están
registrados en un servicio militar selectivo, desde
1973 las Fuerzas Armadas se componen en su totalidad
de hombres y mujeres reclutados voluntariamente. El
número de soldados era de 1.414.000 en 2001.
Los
principales tratados de seguridad en los que
participa Estados Unidos son la Organización del
Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la ANZUS, que
vincula a Australia con Estados Unidos.
Organizaciones internacionales
Estados Unidos es miembro de la Organización de las
Naciones Unidas (ONU) y tiene un cargo permanente en
el Consejo de Seguridad de la misma. También
pertenece a muchas agencias independientes de la ONU.
Además, Estados Unidos desempeña un papel destacado
en numerosas organizaciones internacionales, como la
Organización de Estados Americanos (OEA) y la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico (OCDE). |