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Además de las referencias cruzadas contenidas en este apartado, el lector
debe consultar las secciones de historia de los artículos de cada uno de los
estados y los artículos independientes dedicados a los presidentes
estadounidenses.
Desarrollo colonial
Los Estados Unidos surgen como entidad política a finales del siglo XVIII, pero
la historia nacional se inicia con una breve reseña de los principales
acontecimientos que dieron lugar al nacimiento de la Unión. Los viajes, a
finales del siglo XV, de Cristóbal Colón y en menor medida de Giovanni Caboto,
constituyeron el inicio del descubrimiento y de la colonización del continente
americano. Tras los viajes de Colón y de los descubridores españoles, España
conquistó vastos dominios en todo el continente americano. Caboto, navegante al
servicio del monarca inglés Enrique VII, consiguió tocar brevemente Terranova en
1497.
Las tierras que estos navegantes conocieron estaban habitadas desde hacía más
de 20.000 años antes de la llegada de Colón. En 1492, la población indígena
sobrepasaba los 90 millones de personas, de los cuales unos 10 millones vivían
al norte del México actual. El contacto con los europeos provocó un desastre
demográfico para la población indígena. La gripe, el tifus, el sarampión y la
viruela redujeron el número de habitantes de las regiones más pobladas de
América Central y del Sur: hasta en un 95% durante los primeros 150 años. En
algunas zonas de América del Norte donde, con la excepción de México, las
culturas autóctonas eran seminómadas y la densidad de población más baja, el
colapso demográfico fue menor, pero no por ello menos devastador. La
colonización europea supuso la destrucción completa de las culturas autóctonas.
Para mayor detalle sobre la historia de los pueblos indígenas de Estados Unidos,
véase Indígenas americanos y los artículos individuales de estos pueblos.
Desarrollo colonial - Primeros asentamientos
La fundación de San Agustín (en la actual Florida) por los españoles, en
1565, marcó el inicio de la colonización europea dentro de las actuales
fronteras estadounidenses. El primer asentamiento permanente creado por los
ingleses fue Jamestown. Fundada en 1607, fue una instalación de la Compañía de
Virginia de Londres, una sociedad anónima patrocinada por Jacobo I de Inglaterra
con la finalidad de comerciar con aquellos territorios y de colonizarlos. La
corona británica se hizo en 1624 con el control de la colonia, que pasó a ser
una provincia real. Después de que las autoridades inglesas eliminaran los
controles sobre la producción de tabaco, se produjo un gran desarrollo económico
y demográfico en la región de la bahía de Chesapeake. La incesante demanda de
mano de obra para el cultivo del tabaco originó un duro régimen de servidumbre.
En el último cuarto del siglo XVII, en que se hizo excesivamente caro
importar mano de obra inglesa, los colonos ingleses en aquellas zonas comenzaron
a importar esclavos africanos que se convirtieron en la mano de obra
predominante en el Sur.
Desarrollo colonial - Presencia francesa y holandesa
En la década posterior a la fundación de Jamestown, Francia y los Países
Bajos participaron en la tarea de ocupar territorios en el subcontinente
americano. Los franceses fundaron Quebec en 1608, como primer paso en su
estrategia. Los brillantes logros alcanzados por descubridores como Jacques
Marquette, Louis Jolliet y René Robert Cavalier de La Salle hicieron que Francia
obtuviera vastos territorios en el interior, incluido todo el valle alto del río
Mississippi, durante los 75 años siguientes. La incapacidad para consolidar este
enorme dominio motivó el deseo de Francia de establecer un comercio de pieles
con los nativos, más que intentar desalojarlos de sus tierras, como hicieron los
ingleses. Además, su política colonial no incentivó una inmigración a gran
escala por lo que la población colonial francesa se mantuvo reducida durante los
siglos XVII y XVIII.
Los holandeses basaron sus pretensiones sobre estos territorios en las
exploraciones de Henry Hudson, marinero inglés al servicio de la Compañía de las
Indias Orientales. Éste llegó a la actual bahía de Nueva York en 1609 y exploró
el río que lleva su nombre. Durante los años siguientes, los holandeses enviaron
diversos navíos mercantes hasta esa zona, a la que denominaron Nueva Holanda;
fundaron puestos comerciales en la isla de Manhattan y en las proximidades de la
actual Albany, entre los años 1613 y 1614. Dado el beneficioso comercio de
pieles, los holandeses no intentaron colonizar de inmediato Nueva Holanda, lo
que no implicó que comenzaran a establecerse colonos de forma permanente desde
1624. Al año siguiente se fundó Nueva Amsterdam (hoy Nueva York).
Desarrollo colonial - Las colonias de Nueva Inglaterra
La actividad colonizadora inglesa se reanudó en 1620, cuando los
separatistas adquirieron el derecho para asentarse en Virginia. El Mayflower
entró en la bahía de Massachusetts. Los peregrinos o Pilgrim Fathers (cuarenta
y uno de los hombres del grupo), asumiendo que eran ajenos a cualquier clase de
gobierno establecido, se reunieron a bordo del buque y firmaron el Pacto del
Mayflower, que es la primera legislación escrita del país; más tarde
fundaron la colonia de Plymouth.
La creación de Plymouth fue el punto de partida de la colonización de Nueva
Inglaterra, que se llevó a cabo principalmente por puritanos. En este periodo el
suceso más significativo fue la fundación y desarrollo entre 1629 y 1630 de la
Compañía de la Bahía de Massachusetts.
Desarrollo colonial - Desarrollo político
La primera manifestación de la autoridad parlamentaria sobre las colonias
fue la Ley de Navegación de 1651 que obligaba a que las importaciones y
exportaciones de las colonias debían embarcarse en buques de bandera inglesa;
leyes posteriores prohibieron las relaciones comerciales entre las colonias y
terceros países. Aunque los comerciantes de las colonias solían hacer caso omiso
de estas disposiciones cuando afectaban a sus intereses, esta legislación creó
un ambiente comercial que por lo general beneficiaba a las colonias y a la
metrópoli por igual.
En 1660 con el nuevo reinado de Carlos II de Inglaterra se ampliaron las
leyes de navegación y New Hampshire y Massachusetts pasaron a ser provincias
reales. En 1684 Jacobo II decretó la unificación de las colonias de Nueva York,
Nueva Jersey y Nueva Inglaterra en una única provincia real, el dominio de Nueva
Inglaterra. La resistencia de las colonias a este control por parte del rey
adoptó diversas formas; así, en Massachusetts estalló una rebelión armada y en
Boston el populacho se hizo con el control de la colonia.
Desarrollo colonial - Las guerras franco-británicas
La llegada al poder de Guillermo III de Orange (reinó entre 1688 y 1703)
originó un vuelco total en la política diplomática inglesa. El gobierno inglés
desafió al poderío militar francés, su principal rival en la construcción de un
imperio colonial. La posterior guerra tuvo lugar en fases sucesivas durante casi
un siglo y en distintas partes del mundo. En los territorios septentrionales de
América del Norte, probablemente el escenario en donde se combatió con más
encarnizamiento, las distintas etapas del conflicto fueron: la guerra del rey
Guillermo (1689-1697), la guerra de la reina Ana, (1702-1713), la guerra del rey
Jorge (1744-1748) y la Guerra Francesa e India (1754-1763). El régimen francés
era muy centralista, disponía de un ejército bien preparado y contaba como
aliados con buena parte de las tribus nativas del Este. Las colonias británicas,
por el contrario, apenas cooperaban unas con otras, no mantenían alianzas
fiables con los nativos y carecían de gran poder militar. No obstante, los
británicos contaron desde el principio con una enorme superioridad en hombres y
material, y un mayor apoyo de la metrópoli.
Las tres primeras guerras no ofrecieron resultados decisivos, aunque el
Tratado de Utrecht (que puso fin a la guerra de Sucesión española) firmado en
1713 obligaba a Francia a entregar numerosos territorios. El decisivo
enfrentamiento entre Inglaterra y Francia por el control de la cuenca del río
Ohio condujo a la fase final del conflicto, la Guerra Francesa e India. Desde
sus modestos orígenes en 1754, este conflicto se convirtió rápidamente en un
enfrentamiento por el dominio del espacio en disputa; aunque la primera parte de
la guerra supuso una serie de desastres para los británicos y sus colonias,
desde 1757 Gran Bretaña y sus aliados asestaron fuertes golpes a Francia en la
extensión europea del conflicto (Ver Guerra de los Siete Años). En los
territorios de América del Norte, el esfuerzo bélico en esta segunda fase de la
guerra fue llevado a cabo por el ejército británico, apoyado por tropas
auxiliares de las colonias. En 1759 las tropas británicas y coloniales
conquistaron Quebec y al año siguiente se apoderaron de Montreal, lo que supuso
la destrucción del poderío francés en el continente. El resto de la guerra, que
tuvo como escenarios Europa, las Indias Occidentales, la India y África, fue una
serie ininterrumpida de victorias británicas que obligaron a Francia a capitular
el año 1763. Según los términos del Tratado de París, Francia perdió todas sus
posesiones en los territorios de Norteamérica. Toda la región al este del
Mississippi y todas las posesiones francesas en lo que hoy es Canadá pasaron a
manos de Gran Bretaña. España, aliada de Francia durante la contienda, entregó
parte de la Florida, pero se le confirmó el dominio de los territorios al oeste
del Mississippi.
Desarrollo colonial - Nacimiento de la resistencia de las colonias
Como resultado de la guerra el déficit público británico se duplicó, por lo
que se hicieron necesarios nuevos ingresos y algunos sectores políticos creyeron
que las colonias eran las que debían contribuir a recaudar estos fondos. Se
promulgaron nuevas leyes impositivas como la Stamp Act que provocaron
amplia indignación y oposición entre los colonos. Se crearon sociedades secretas
de patriotas que se llamaban a sí mismos hijos de la libertad y que en 1765
demandaron una serie de derechos. El Parlamento británico rechazó estas demandas
pero derogó la Stamp Act. Sin embargo, en 1767 se reavivó la política de
establecer impuestos directos a las colonias. El Parlamento aprobó una serie de
medidas conocidas como las Townshend Acts, que gravaban una serie de
artículos. Las colonias se opusieron a estos nuevos impuestos con boicoteos de
productos británicos o, como en Boston, mediante un abierto desafío al gobierno
británico. El 5 de marzo de 1770 tropas británicas abrieron fuego contra una
multitud hostil, produciendo el primer derramamiento de sangre del conflicto.
En 1770 el gobierno británico retiró todos los impuestos establecidos excepto
el del té. Sin embargo, en un intento por evitar la quiebra de la Compañía de
las Indias Orientales, el Parlamento concedió a esta empresa el monopolio de la
venta del té a las colonias. lo que provocó una nueva crisis al considerar las
colonias que esta nueva Ley del Té las obligaba a someterse a los impuestos del
Parlamento, lo que culminó con la destrucción de algunos cargamentos de té en
Boston. Ver Fiesta del té de Boston.
Desarrollo colonial - La guerra de la Independencia estadounidense
La reacción del Parlamento a los sucesos de Boston fue rápida y severa; fue
cerrado el puerto de Boston y se impusieron nuevas sanciones. La indignación que
se suscitó entre las colonias condujo a la celebración en septiembre de 1774 del
primer Congreso Continental. En este Congreso se envió una petición al soberano
británico Jorge III para que reparara los agravios, se pidió la intensificación
del boicot comercial a Gran Bretaña y se preparó un nuevo congreso en el caso de
que los británicos rehusaran aceptar las demandas de las colonias.
El rey Jorge III rechazó la petición del Congreso y consideró el movimiento
de protesta de las colonias como una rebelión. En menos de cuatro meses, el
conflicto armado estalló en Massachusetts cuando el gobernador real, general
Thomas Gage, envió tropas contra Concord, ciudad en la que los dirigentes de la
resistencia habían acumulado armas y municiones. El 19 de abril tropas regulares
británicas dispararon contra la formación de una milicia patriótica en
Lexington, precipitando la primera batalla de la guerra de la Independencia
estadounidense.
El segundo Congreso Continental, celebrado el 10 de mayo de 1775 en
Filadelfia, proclamó la decisión de las colonias de resistir la agresión
británica mediante la fuerza, determinó crear un ejército continental, proclamó
a George Washington jefe supremo del mismo, autorizó la emisión de papel moneda
y asumió otras prerrogativas propias de poder ejecutivo. El Congreso también
apeló al gobierno británico para alcanzar una solución pacífica del conflicto,
pero Jorge III respondió en agosto con una proclama que exhortaba a sus “leales
súbditos” para “reprimir la rebelión y la sedición” en aquellos territorios.
Mientras tanto, las tropas coloniales habían infligido importantes bajas a un
gran ejército de tropas regulares británicas en Charlestown, Massachusetts. El
segundo Congreso Continental declaró la independencia el 2 de julio de 1776 y
dos días más tarde adoptó una declaración formal de principios, redactada por
Thomas Jefferson, justificando esa acción.
El crecimiento de la nación
Entre 1776 y 1865 la confederación estadounidense pasó de 13 a 36 estados
miembros. La joven nación tuvo que hacer frente a serios problemas sociales,
económicos y políticos. Los dos más graves fueron cuál de las autoridades
prevalecería, la del gobierno federal o la de cada uno de los estados, y hasta
qué punto la esclavitud debería permitirse. La controversia sobre ambas
cuestiones se hizo cada vez más agria y dividió al país en dos bandos opuestos:
el Norte y el Sur.
El crecimiento de la nación - Los Artículos de la Confederación
Con la firma del Tratado de París (1783), que puso fin a la guerra con Gran
Bretaña, el país se enfrentó con nuevos problemas, el principal de los cuales
era establecer una forma de gobierno que mantuviera a los trece estados en una
unión sólida y efectiva. Poco después de la independencia se firmó un acuerdo
entre los miembros del Congreso Continental, conocido como los Artículos de la
Confederación que fueron aprobados por el Congreso en 1777 y ratificados
sucesivamente por los diversos estados. Según los artículos, los estados
miembros conservaban de forma explícita su autoridad soberana, el Congreso era
un órgano en el que estaban representados los estados y no el pueblo, funcionaba
como un gran poder ejecutivo plural, no como una asamblea legislativa.
El crecimiento de la nación - La Constitución
Los más ardientes nacionalistas, como James Madison y Alexander Hamilton,
creían que los Artículos de la Confederación deberían deshacerse pero el
Congreso acordó en 1787 permitir una reunión de delegados de todos los estados
para que propusieran enmiendas al sistema. Reunidos en Filadelfia desde mayo
hasta septiembre, con George Washington en la presidencia, la asamblea redactó
la Constitución de los Estados Unidos. En general, la Constitución echaba las
bases para una unión nacional efectiva gracias en gran medida al trabajo de
Madison, James Wilson, Roger Sherman y otros delegados nacionalistas, creando un
sistema gubernamental articulado en tres poderes: el ejecutivo, el legislativo y
el judicial.
La Constitución entró en vigor en 1788 después de que nueve estados la
hubieran ratificado; doce estados aprobaron el documento a finales de 1788. El 4
de marzo de 1789 el primer Congreso de los Estados Unidos se reunió en Nueva
York, por aquel entonces capital de la nueva nación. George Washington, elegido
por unanimidad primer presidente de Estados Unidos, inició su mandato el 30 de
abril de ese año.
El crecimiento de la nación - El primer conflicto entre los partidos y sus
diferencias básicas
La política económica llevada a cabo por el secretario del Tesoro Alexander
Hamilton provocó la oposición de quienes pensaban que favorecía a los banqueros
y a los industriales en perjuicio de los agricultores. Los debates habidos en el
Congreso entre 1790 y 1791 pusieron pronto de manifiesto las distintas
concepciones políticas y económicas que existían sobre la nueva nación. Esta
división quedó de manifiesto con la formación de los dos primeros partidos
políticos más relevantes en la historia estadounidense: el Partido Federalista y
el Republicano. Los federalistas propugnaban la existencia de un gobierno
federal fuerte que defendiera los intereses nacionales. Los republicanos, cuyos
líderes más destacados eran James Madison y Thomas Jefferson, sostenían por el
contrario la limitación de los poderes federales y la protección de los derechos
de cada uno de los estados. Ambos partidos también discrepaban respecto de la
política exterior de Estados Unidos. Los republicanos mostraban simpatías por la
ideología de la Revolución Francesa y favorecían a Francia por encima de Gran
Bretaña. Los federalistas se inclinaban por una estricta neutralidad. George
Washington, favorable al punto de vista federalista, proclamó la neutralidad
estadounidense en la guerra entre Francia y Gran Bretaña.
El crecimiento de la nación - La presidencia de Jefferson
En las elecciones presidenciales de 1800 Jefferson derrotó al candidato
federalista John Adams. A pesar de los temores federalistas de reformas
radicales, Jefferson dejó intactas muchas de las leyes e instituciones que sus
correligionarios habían criticado. El hecho más importante de la primera
presidencia de Jefferson fue la adquisición del territorio de Luisiana, vasta
región entre el río Mississippi y las montañas Rocosas, y que desde el golfo de
México llegaba hasta Canadá. Napoleón Bonaparte ofreció la venta de este
territorio, temporalmente en posesión de Francia. Jefferson aceptó y, de este
modo, Estados Unidos duplicó su extensión (Ver Compraventa de Luisiana).
Jefferson fue reelegido en 1804; este segundo mandato estuvo marcado por
crecientes tensiones en las relaciones internacionales. Gran Bretaña y Francia
habían adoptado medidas económicas restrictivas que afectaron al comercio,
especialmente al estadounidense. Jefferson logró que el Congreso aprobara una
serie de leyes a fin de reducir el comercio de Estados Unidos con Gran Bretaña y
Francia.
El crecimiento de la nación - La Guerra Anglo-estadounidense (1812-1814)
Éstas y otras medidas adoptadas por el sucesor de Jefferson, James Madison,
también republicano, no lograron su objetivo y supusieron graves perdidas
económicas a los comerciantes y navieros estadounidenses. Gran Bretaña provocó
una especial animosidad, no sólo porque su política dañaba al comercio
estadounidense sino porque también sus barcos detenían a los navíos mercantes
estadounidenses bajo el pretexto de buscar desertores.
La Guerra Anglo-estadounidense no resolvió ninguna de las cuestiones por las
que había estallado. El Tratado de Gante (1814), que puso fin al conflicto,
restableció la situación previa al enfrentamiento armado. La guerra tuvo, no
obstante, tres grandes consecuencias para Estados Unidos: creó un fuerte
sentimiento de unidad y orgullo nacional, destruyó la influencia política del
Partido Federalista y acabó con el dominio que los acontecimientos europeos
tenían en la vida política estadounidense.
El crecimiento de la nación - Época de afirmación nacional
El resultado de la Guerra Anglo-estadounidense mostró que, a pesar del
enfrentamiento con la primera potencia mundial de la época, Estados Unidos
consiguió sobrevivir, favoreciendo el desarrollo nacional. En la década
posterior, los poderes del gobierno federal fueron ampliados gracias a diversas
e importantes resoluciones del Tribunal Supremo que limitaban diversos poderes
legislativos y ejecutivos de los estados. El territorio nacional se amplió al
ceder España la actual Florida a Estados Unidos (1819) como consecuencia del
Tratado de Onis-Adams, que resolvía una prolongada disputa entre ambos países.
En política exterior, el fuerte espíritu nacional quedó patente con la
formulación de la Doctrina Monroe (1823), que manifestaba la determinación de
Estados Unidos de evitar nuevos procesos colonizadores europeos en todo el
continente americano, lo que implicaba apoyar a las repúblicas sudamericanas en
la lucha por su independencia de España.
La época de las rivalidades
Este periodo de fuerte unidad nacional (a veces conocido como ‘época de las
buenas intenciones’) fue el preludio de otro periodo de enfrentamientos entre
distintos sectores del país por cuestiones económicas, sociales y políticas que
se prolongaría durante cuatro décadas y desembocaría en la Guerra Civil
estadounidense.
La época de las rivalidades - Avance hacia el Oeste
La región al oeste de las montañas Allegheny había sido colonizada por
poblaciones procedentes de las colonias o estados de la costa en dos oleadas
migratorias sucesivas. La primera tuvo lugar después de que la región quedara en
manos británicas tras su victoria sobre Francia en 1763, después de la Guerra
Francesa e India, que más tarde sería arrebatada a Gran Bretaña durante la
Guerra de la Independencia estadounidense. Este proceso migratorio continuó,
permitiendo que se incorporaran a la Unión, entre 1815 y 1819, los estados de
Indiana, Mississippi, Illinois y Alabama.
La época de las rivalidades - El algodón y el Sur
Los estados del Sur se dedicaban principalmente al cultivo del algodón en
grandes plantaciones utilizando como mano de obra esclavos negros de origen
africano. En contraste con la dura y difícil vida de los colonos del Oeste, los
plantadores sureños mantenían una vida aristocrática. No obstante, el Oeste y el
Sur, dedicados sobre todo a la agricultura, tenían intereses comunes, como más
tarde se pondría de manifiesto. Con el paso del tiempo, el conflicto entre el
Norte y el Sur sobre la cuestión de la esclavitud ensombreció cualquier otro
aspecto. En esta cuestión, los diversos estados del Oeste tomaron partido por el
Norte o por el Sur según estuvieran localizados geográficamente en zonas
septentrionales o meridionales.
La época de las rivalidades - La industria y el Norte
La vida económica de los estados del Norte durante las dos primeras décadas
del siglo XIX estuvo marcada por el descenso de la actividad agrícola. Además,
la industria naviera y el comercio internacional se encontraban al borde de la
ruina como consecuencia de la guerra económica declarada por los presidentes
Jefferson y Madison contra Gran Bretaña y por la Guerra Anglo-estadounidense.
Estimulado por las innovaciones técnicas y organizativas que trajo consigo la
Revolución Industrial, el Norte se convirtió en un gran centro manufacturero.
Los canales y vías de ferrocarril construidos entre el Este y el Oeste fueron de
gran importancia para el desarrollo de grandes ciudades que absorbían los
productos de los colonos de Oeste.
La época de las rivalidades - Las elecciones de 1824
El conflicto entre la aristocracia mercantil del Noreste, la aristocracia
del Sur y los colonos del Oeste se puso de manifiesto en las elecciones
presidenciales de 1824. Los tres principales candidatos, todos ellos
republicanos, fueron John Quincy Adams, Andrew Jackson y Henry Clay.
Tras una agria campaña electoral, ninguno de ellos obtuvo la mayoría de los
votos pero la Cámara de Representantes eligió presidente a Adams gracias al
apoyo prestado por Clay. Sin embargo, los partidarios de Jackson (que había
obtenido el mayor número de votos) alegaron que la designación de Adams era
contraria al deseo de la población y el Partido Republicano se escindió en dos:
el Partido Republicano Nacional y el Partido Demócrata-Republicano.
La época de las rivalidades - La cuestión proteccionista
La principal controversia durante la presidencia de Adams fue la adopción de
fuertes aranceles. El Norte defendía su establecimiento mientras que el Sur se
oponía a ello; sin una producción industrial propia que pudiera beneficiarse de
una política proteccionista, los dirigentes sureños alegaron que esta medida
beneficiaba a una parte del país a costa de la otra y que era anticonstitucional.
Sin embargo, el Congreso, dominado por el Norte, aprobó este arancel en 1824. El
Sur esperó que en las elecciones de 1828 triunfaría Jackson y establecería
aranceles más bajos que los impuestos por Adams. Jackson ganó los comicios
electorales pero mantuvo la política proteccionista; ante esta situación
Carolina del Sur ordenó a sus ciudadanos no pagar estos aranceles y amenazó con
la secesión de la Unión si el gobierno federal mantenía su actitud. Jackson
amenazó con una intervención militar pero se alcanzó una solución de compromiso
al aprobar una nueva ley que establecía una reducción gradual de los aranceles.
La época de las rivalidades - Los whigs y los demócratas
Entre 1834 y 1836, los enemigos de Jackson se unieron para crear un nuevo
partido político, el partido Whig. Algunos años antes, los
demócrata-republicanos, encabezados por Jackson, habían eliminado parte del
nombre, por lo que este partido pasó a denominarse en definitiva Partido
Demócrata.
En 1837 resultó elegido presidente el candidato demócrata Martin Van Buren.
La principal cuestión de este periodo fue la esclavitud de los negros. Este
problema había sido causa de una agria controversia desde la creación de la
Unión y, desde 1840 hasta mediados de la década de 1860, dominó todos los
aspectos de la vida estadounidense.
El debate sobre la esclavitud
Durante el siglo XVII se habían llevado unos 25.000 negros africanos a las
colonias norteamericanas y la esclavitud era legal en todas ellas. La demanda de
una mano obra barata para trabajar en las plantaciones de algodón, principal
cultivo de los estados sureños, provocó un gran incremento en el número de
esclavos en el Sur. El Norte consideraba a la esclavitud una institución
deplorable y poco apropiada para la actividad industrial; así, a finales del
siglo XVIII todos los estados al norte de Maryland, excepto Nueva Jersey, habían
declarado la abolición de la esclavitud.
La Constitución estadounidense, sin embargo, reconocía esta institución y el
Congreso actuó en sus inicios a veces en contra de la esclavitud y en otras su
favor; así, una ordenanza de 1787 prohibía la esclavitud en el Territorio del
Noroeste y otra, por el contrario, en 1793, aprobó las leyes de los esclavos
fugitivos. En 1808 el Congreso prohibió la importación de esclavos a Estados
Unidos.
La primera gran controversia sobre esta cuestión tuvo lugar en 1818 cuando el
territorio de Missouri, donde la esclavitud era legal, solicitó su ingreso en la
Unión. Tras una larga y violenta polémica en todo el país, el Congreso promulgó
el Compromiso de Missouri. Según esta ley, Missouri fue admitido como estado
esclavista, aunque la esclavitud quedó prohibida en todos los estados que se
crearan más allá del territorio de Luisiana. La disputa que siguió a la entrada
en vigor del Compromiso de Missouri centró la atención de todo el país sobre la
cuestión de la esclavitud. Desde 1820, creció el sentimiento abolicionista en
los estados del Norte fundamentado en criterios éticos, mientras que el Sur veía
en la abolición un ataque directo a su tradicional modo de vida.
La división de la opinión pública nacional sobre la esclavitud se hizo más
violenta a partir de 1830, convirtiéndose en una crisis 1840. En esa época,
Estados Unidos había adquirido gran cantidad de territorio al oeste y, de nuevo,
comenzó la disputa entre el Norte y el Sur sobre si la esclavitud debía
permitirse en aquellas regiones.
El debate sobre la esclavitud - Texas y Oregón
Texas fue una provincia de México hasta 1836, cuando sus habitantes (en gran
parte procedentes de Estados Unidos, que habían emigrado allí desde comienzos
del siglo XIX) se sublevaron y establecieron la República de Texas en un intento
por incorporarse a Estados Unidos. El Sur, abiertamente partidario de ampliar el
territorio nacional donde se permitiese la esclavitud, propugnó decididamente la
anexión de Texas, donde la esclavitud era legal. El Norte se opuso a esa anexión.
La cuestión de la anexión de Texas se vio complicada con la de Oregón.
Estados Unidos y Gran Bretaña reclamaban este último territorio, ambos países
habían firmado un acuerdo en 1818 (renovado en 1827) para compartir el dominio
sobre ella. En diciembre de 1845, Texas fue admitida en la Unión; en junio de
1856, Gran Bretaña y Estados Unidos firmaron un tratado por el cual todo el
territorio de Oregón al sur del paralelo 49 quedó en posesión de Estados Unidos.
El debate sobre la esclavitud - La guerra con México
La anexión de Texas provocó un conflicto entre Estados Unidos y México, que
nunca había reconocido la independencia de aquel territorio mexicano. Una
incursión de tropas estadounidenses en territorio de México provocó la guerra,
ganada por Estados Unidos. Según el Tratado de Guadalupe Hidalgo (2 de febrero
de 1848), México, a cambio de quince millones de dólares, cedió California y
Nuevo México a Estados Unidos y reconoció el Río Grande del Norte (o Bravo) como
la frontera entre Texas y México.
El debate sobre la esclavitud - California y Nuevo México
La organización civil de Nuevo México y California, dominios de la Corona
española que habían pasado a México y que, tras las invasiones estadounidenses,
habían estado bajo la administración militar hasta 1848, originó otra importante
polémica sobre la esclavitud. La discusión llegó a ser tan agria que en las
elecciones presidenciales de 1848 los dos partidos principales evitaron
comprometerse de una forma definitiva sobre la cuestión. El equilibrio político
que resultó de estas elecciones daba un importante papel al tercer grupo más
votado, el nuevo Partido de la Libertad del Suelo, que se oponía a la expansión
de la esclavitud al oeste del Mississippi.
La preservación de la Unión
En 1849, los grupos esclavistas y abolicionistas del Congreso estaban tan
divididos que no se pudo llegar a un acuerdo sobre la cuestión de la esclavitud
en los territorios recién adquiridos. A pesar de ello, se llegó a un pacto entre
ambos grupos que permitió aparcar durante cuatro años la polémica sobre la
esclavitud.
La preservación de la Unión - La Ley Kansas-Nebraska
En enero de 1854, el senador y dirigente del Partido Demócrata Stephen
Arnold Douglas presentó el Acta de Kansas-Nebraska por la que Luisiana se
dividió en dos zonas: Nebraska al norte y Kansas al sur. La Ley estipulaba que
sus habitantes decidirían si aprobaban la esclavitud lo que generó una dura
oposición. Provocó la destrucción del partido Whig (dividido entre los
partidarios de la Ley en el Sur y los opuestos a la misma en el Norte) y originó
un violento conflicto en Kansas entre los abolicionistas y los proesclavistas.
La consecuencia principal de esta ley fue la creación del Partido Republicano,
cuyos miembros denunciaron la esclavitud, se opusieron a su expansión y
exigieron, de forma específica, la retirada de la Ley de Kansas-Nebraska y la
Ley de Esclavos Fugitivos. El nuevo partido estaba dominado, no por los
abolicionistas, que buscaban el final inmediato de la esclavitud, sino por los
que deseaban limitar la esclavitud a las fronteras existentes.
La preservación de la Unión - La aprobación de la esclavitud
El nuevo presidente, James Buchanan, vencedor de las elecciones de 1856 como
candidato del Partido Demócrata, esperaba poner fin a la agitación provocada por
el tema de la esclavitud pero los sucesos ocurridos durante su mandato
condujeron a una crisis final. Una resolución emitida en 1857 por el Tribunal
Supremo de Estados Unidos sancionó la institución de la esclavitud al considerar
que los esclavos eran propiedades y no ciudadanos y que el Congreso no tenía
derecho a prohibir la esclavitud en los territorios que quisieran mantenerla o
instalarla.
Una serie de debates celebrados en 1858, entre los dos aspirantes a senador
por Illinois, Stephen A. Douglas y Abraham Lincoln, centraron la atención de
todo el país como nunca antes había ocurrido sobre los aspectos políticos y
morales del problema; Douglas defendía la soberanía de los estados, mientras que
Lincoln propugnaba que la decisión sobre la esclavitud en los nuevos territorios
dependía del Congreso. Douglas ganó las elecciones, pero Lincoln se consolidó
como líder del Partido Republicano y en 1860 obtuvo el triunfo electoral que le
permitió ser proclamado presidente de Estados Unidos.
La preservación de la Unión - La secesión y la guerra
Las elecciones presidenciales de 1860 reflejaban que el control de los
asuntos nacionales estaba en manos del Norte. El Sur sintió que todas las
cuestiones económicas y sociales importantes se zanjarían según los principios y
necesidades del Norte; temía sobre todo por el futuro de la esclavitud. Aunque
el Partido Republicano declaró que no tenía intención de inmiscuirse en la
cuestión esclavista de los estados sureños, el 20 de diciembre de 1860, Carolina
del Sur se separó de la Unión y pocos días después, tropas de este estado
pusieron sitio a la guarnición federal de Fort Sumter en el puerto de
Charleston. En menos de un mes, Mississippi, Florida, Alabama y Georgia tomaron
la misma postura; más tarde lo hicieron Luisiana, Texas, Virginia, Arkansas,
Carolina del Norte y Tennessee.
El 4 de febrero de 1861 los estados secesionistas crearon la Confederación
Sudista. Lincoln, en su discurso inaugural, dejó clara su posición: no tenía
intención de intervenir en la cuestión de la esclavitud en los estados donde
existiera ésta; al mismo tiempo declaró que ningún estado tenía el derecho a
abandonar la Unión cómo y cuando quisiera. El 15 de abril, Lincoln pidió a los
estados leales unos 75.000 voluntarios para defender la Unión. Era el inicio de
la Guerra Civil estadounidense.
El periodo de posguerra
La Guerra Civil puso fin a los dos grandes problemas del país: la relación entre
el gobierno federal y los estados, y la esclavitud. El Congreso abolió la
esclavitud en 1862; el 1 de enero de 1863, Lincoln promulgó la proclamación de
la Emancipación, por la que se declaraba libres a todos los esclavos en los
estados esclavistas. Por último, el 6 de diciembre de 1865, la decimotercera
enmienda de la Constitución abolió la esclavitud en todos los estados.
El periodo de posguerra estuvo marcado por el dominio de los republicanos en
los asuntos nacionales.
El periodo de posguerra - La Reconstrucción en los estados del Sur
El primer asunto al que tuvo que hacer frente el país, una vez acabada la Guerra
Civil (periodo conocido como la Reconstrucción), fue determinar cómo reintegrar
a los estados secesionistas a la Unión. El plan de Lincoln consistía en
readmitir a los estados suristas sin imponerles excesivas represalias, aunque el
Congreso demandara mayor severidad. El presidente Andrew Johnson mantuvo
inicialmente una postura similar a la de Lincoln. El Congreso aprobó en 1867 las
Leyes de Reconstrucción, por las que la mayor parte del Sur quedaba dividido en
cinco distritos militares, se garantizaba el derecho a sufragio a la población
masculina negra, y a los antiguos dirigentes políticos confederados se les
prohibió tomar parte en los gobiernos de los diversos estados.
La política adoptada por los sucesivos gobiernos de este periodo de la
Reconstrucción provocó gran resentimiento en el Sur. Los sureños eran incapaces
de aceptar cualquier forma de gobierno en el que negros y los delegados del
Norte tuvieran un papel importante e intentaron alterar a los gobiernos
federales con estallidos de violencia y, a través de la intimidación, orquestada
sobre todo por el Ku Klux Klan. El Norte, cada vez más cansado de imponer la
Reconstrucción por la fuerza, permitió que en 1867 los sureños lograran
recuperar el control de los gobiernos de todos sus estados.
El periodo de posguerra - La influencia de los magnates
La alianza entre los intereses financieros y el Partido Republicano hizo que
la hegemonía republicana en las dos primeras décadas tras la Guerra Civil
estuviera caracterizada por un favoritismo sin precedentes hacia las grandes
compañías, que se vieron igualmente favorecidas en la creación de las líneas
ferroviarias en el Oeste. Además, durante este periodo fueron numerosos los
fraudes y el uso indebido de fondos públicos por políticos corruptos, en
especial bajo la presidencia de Ulysses Simpson Grant.
El periodo de posguerra - Movimientos reformistas
Con el objetivo de contrarrestar esta situación, un grupo de disidentes del
Partido Republicano (denominados republicanos liberales) iniciaron un movimiento
reformista y condenaron la corrupción del gobierno nacional, pero no pudieron
evitar que en las elecciones de 1872 fuera reelegido el presidente.
Otro movimiento de carácter reformista permitió la formación del Partido
Greenback. Sin embargo, las elecciones de 1876 las ganó el republicano
Rutherford Birchard Hayes. Su mandato estuvo caracterizado por los esfuerzos que
llevó a cabo para establecer una serie de reformas a las que se opusieron los
dirigentes de otros partidos.
Política nacional (1885-1920)
En 1885 fue elegido presidente Grover Cleveland, y así, por vez primera desde
1856, los demócratas llegaban al poder. Su mandato estuvo caracterizado por el
nacimiento del movimiento obrero organizado, con una influencia política y
económica. Los sindicatos adquirieron una dimensión nacional entre 1861 y 1866.
El primer intento para unir a todas las organizaciones sindicales en una sola
federación tuvo lugar en 1866 con la creación de la National Labor Union
(‘Sindicato Nacional del Trabajo’), que se disolvió en 1872 debido a sus
disensiones internas. Surgieron otros grupos sindicales de carácter clandestino,
el más importante de los cuales era conocido como Knights of Labor
(‘caballeros del trabajo’), que hacia 1886 era una organización nacional con más
de 700.000 afiliados. Su importancia disminuyó cuando se crearon organizaciones
dependientes de la Internacional socialista. Durante la presidencia de
Cleveland, el movimiento obrero llevó a cabo por vez primera movimientos
reivindicativos en demanda de mayores salarios y reducción de horas de trabajo;
entre 1886 y 1887 tuvieron lugar en Estados Unidos unas 3.000 huelgas.
Durante el mandato de Cleveland se redujeron los privilegios de las compañías
ferroviarias y se intentó reducir los aranceles con el fin de mejorar el nivel
de vida de los consumidores.
Su sucesor en la presidencia, Benjamin Harrison, llevó a cabo una política
financiera contraria a la de Cleveland. Se aumentaron los aranceles aduaneros y
se declaró ilegal toda forma restrictiva de comercio. En 1892, el antiguo
presidente Cleveland volvió a ser reelegido.
Política nacional (1885-1920) - La segunda presidencia de Cleveland
El segundo mandato de Cleveland estuvo marcado por un creciente conflicto
entre los intereses de los partidarios de la reforma agraria, residentes en el
Oeste, y los de los grandes banqueros e industriales del país, cuyas empresas se
localizaban por lo general en el Este. El Congreso aprobó otro elevado arancel
proteccionista. El país sufrió un periodo de depresión industrial, con un
aumento de la inflación, un elevado desempleo y numerosas quiebras y huelgas.
Política nacional (1885-1920) - La administración McKinley (1897-1901)
El siguiente presidente fue William McKinley. El principal acontecimiento
que tuvo lugar durante su gobierno fue la Guerra Hispano-estadounidense, por la
que España perdió sus últimas provincias de ultramar en 1898. Tras su victoria,
Estados Unidos adquirió Cuba, Filipinas, Guam y Puerto Rico. El Partido
Demócrata acusó de imperialistas estas adquisiciones, aunque el país apoyó la
política expansionista seguida por el Gobierno de McKinley. En 1901 McKinley fue
asesinado, por lo que el vicepresidente Theodore Roosevelt accedió a la
presidencia.
Política nacional (1885-1920) - Theodore Roosevelt y el progresismo
(1901-1909)
Su mandato significó que un sector del Partido Republicano se opusiera a
importantes cuestiones políticas, sociales y económicas adoptadas por el
ejército, lo que con el paso del tiempo provocaría una aguda división en el
partido. En su primer discurso al Congreso, Roosevelt anunció su intención de
desarrollar una política destinada a conseguir una mayor justicia social; se
opuso de forma activa a la fusión de compañías (trusts) interesadas en
monopolizar sectores económicos, cuyo número había pasado de 60, antes de 1898,
a 183 en 1901. Roosevelt reconoció el derecho de la existencia de tales
prácticas (a pesar de que muchos de estos trusts tenían el monopolio de
productos de primera necesidad como petróleo, carne, carbón y azúcar, o de
importantes servicios públicos como el ferroviario), pero también insistió en el
derecho del gobierno para controlar y regular sus actividades. Durante su
presidencia se inauguró el canal de Panamá. No quiso presentarse a la reelección
en 1908 y en su lugar fue nominado su colaborador, William Howard Taft, quien
derrotó con facilidad a su oponente demócrata y cuyo gobierno se considera un
paréntesis conservador.
En las elecciones de 1912, el Partido Demócrata nominó candidato a la
presidencia al gobernador de Nueva Jersey Woodrow Wilson; dada la disensión
interna entre los republicanos, Wilson ganó las elecciones.
Política nacional (1885-1920) - Wilson y la “Nueva Libertad” (1913-1921)
Su programa político de tendencia progresista, fue conocido como “Nueva
Libertad”. Wilson, demostrando una inusual habilidad para mediar entre las
tendencias de su gabinete y del Congreso, logró llevar a cabo, durante la mayor
parte de sus dos mandatos, importantes reformas legislativas que afectaron a la
política arancelaria, el sistema bancario, los trusts, el mundo laboral y
la agricultura.
Después de rebajar los aranceles y de aumentar los impuestos para compensar
los impuestos federales, en 1913 se creó el sistema de la Reserva Federal. En
ese año, también se ratificó la decimoséptima Enmienda a la Constitución por la
que los senadores serían elegidos por sufragio universal y no por las asambleas
legislativas de cada uno de los estados.
Wilson consideró “indefendible e intolerable” el monopolio privado e impuso
al Congreso la creación de la Comisión Federal de Comercio, encargada de
investigar y evitar la aplicación de métodos de competencia desleal. Otras leyes
estaban orientadas a mejorar las condiciones de trabajo y evitar contrataciones
irregulares.
Sin embargo, las cuestiones más importantes durante la presidencia de Wilson
fueron las relacionadas con el estallido de la I Guerra Mundial y la firma de la
paz en 1919. Para más detalles acerca de estos temas, véase más adelante el
apartado I Guerra Mundial.
Política exterior (1865-1920)
Desde 1865 hasta 1898 la política exterior estadounidense estuvo determinada
principalmente por las actitudes y acciones de los gobiernos de países
extranjeros. La política internacional de Estados Unidos tuvo durante estas tres
décadas un fuerte componente nacionalista, por lo que no participó ni se implicó
en cuestiones y asuntos mundiales. El resultado de la Guerra Hispano-estadounidense
permitió que Estados Unidos adquiriera nuevos territorios fuera de su área
continental, cuyo control colonial, junto a otros factores, obligó al país a una
mayor implicación en los asuntos internacionales. En 1917 Estados Unidos entró
en guerra contra Alemania y sus aliados e influyó en la redacción del Tratado de
Versalles (1919) que puso fin a la I Guerra Mundial. El rechazo del Senado a
este tratado y al ingreso de Estados Unidos en la Sociedad de Naciones dio
temporalmente la vuelta a esta tendencia intervencionista de Estados Unidos en
la política mundial.
Política exterior (1865-1920) - La influencia de los gobiernos extranjeros
(1865-1898)
Durante la Guerra Civil estadounidense Francia y Gran Bretaña intentaron
sacar provecho de esa situación. El emperador francés Napoleón III, ignorando
las protestas del Departamento de Estado, había apoyado en 1863 al archiduque de
Austria, Maximiliano I, que fue proclamado emperador de México y en 1864 envió
tropas francesas que invadieron México. Tras la Guerra Civil estadounidense las
enérgicas protestas de Estados Unidos y el levantamiento de los liberales
mexicanos, dirigidos por Benito Juárez, provocaron la retirada de las tropas
francesas en 1867. Maximiliano perdió su trono y fue ejecutado por los mexicanos.
Gran Bretaña había permitido, durante la Guerra Civil, la construcción en sus
astilleros de cruceros confederados que infligieron severas pérdidas a la flota
nordista. Estados Unidos intentó lograr compensaciones por esas pérdidas. Rusia,
al contrario que Francia y Gran Bretaña, se mostró cordial con el gobierno de la
Unión durante la contienda civil; esta relación amistosa entre ambos países
permitió que Estados Unidos comprara Alaska a Rusia (1867).
Política exterior (1865-1920) - La influencia de los gobiernos extranjeros
(1865-1898) - Expansión por el Pacífico
El último cuarto del siglo XIX fue testigo de una serie de disputas entre
Estados Unidos y Gran Bretaña: la controversia del estrecho de Bering y el
conflicto provocado por el intento británico de anexionar territorio venezolano
a la Guayana Británica, en contra de la Doctrina Monroe; esta disputa acabó el
año 1897 después de una solución arbitrada. El último tercio del siglo estuvo
marcado por la adquisición estadounidense de privilegios portuarios en las islas
de Samoa y en 1889 por la anexión de la isla de Tutulia (Ver Samoa
Oriental). En 1893 estalló una revuelta en las islas Hawai, promovida por
plantadores de azúcar estadounidenses que se habían instalado allí tiempo atrás;
la sublevación derrocó a la monarquía hawaiana y en 1898 Estados Unidos se
anexionó las islas.
Política exterior (1865-1920) - La influencia de los gobiernos extranjeros
(1865-1898) - La guerra con España
El conflicto diplomático más grave que tuvo Estados Unidos en la segunda
mitad del siglo XIX fue el que le enfrentó con España por la isla de Cuba.
Durante la guerra de los Diez Años entre España y su provincia cubana, un navío
de guerra español capturó un vapor estadounidense, el Virginius, que
llevaba suministros a los rebeldes cubanos y algunos miembros de su tripulación
fueron ejecutados. Este suceso provocó un fuerte sentimiento antiespañol en
Estados unidos, alentado por ciertas cadenas de periódicos. La situación llegó a
su punto culminante cuando el acorazado Maine, atracado en el puerto de
La Habana para proteger a los ciudadanos estadounidenses en Cuba, explotó el 15
de febrero de 1898 perdiendo la vida 260 hombres. Si bien no se determinó en esa
época si el Maine fue hundido por los españoles, por los rebeldes cubanos o como
consecuencia de un accidente, la opinión pública estadounidense responsabilizó a
España. (En 1969 la Armada estadounidense confirmó, según sus investigaciones,
que la explosión fue originada por un fallo en las calderas). El 19 de abril de
1898 el Congreso adoptó una resolución por la que se reconocía la independencia
de Cuba, exigía la retirada española de Cuba y autorizaba al presidente a
utilizar la fuerza para hacer cumplir esta resolución. En la práctica suponía
una declaración de guerra a España.
La breve guerra acabó con una total victoria estadounidense. El Tratado de
París, firmado el 10 de diciembre de 1898, que puso fin al conflicto, aseguraba
la independencia de Cuba; obligaba a España a ceder Puerto Rico, Guam y
Filipinas a Estados Unidos que, como compensación, pagaba 20 millones de dólares
a España por la cesión de Filipinas.
Política exterior (1865-1920)
- El periodo de la posguerra
El final de la guerra con España obligó a que Estados Unidos tuviera que
afrontar el problema de organizar y gobernar Puerto Rico, Filipinas y Cuba.
Mantuvo un protectorado sobre Cuba hasta 1902, cuando las tropas estadounidenses
de ocupación traspasaron el poder a Tomás Estrada Palma, primer presidente de
ese país. El Congreso instauró un gobierno civil en Puerto Rico y en 1917 se
otorgó la ciudadanía estadounidense a los puertorriqueños. En Filipinas, los
rebeldes, dirigidos por Emilio Aguinaldo, hicieron frente en un primer momento a
la ocupación estadounidense, pero renunciaron a la lucha en 1902. La Ley Jones
de 1916 creaba un Senado electivo y prometía una futura independencia, pero
hasta el 4 de julio de 1946 Filipinas no se convirtió en un estado soberano.
Política exterior (1865-1920)
- El periodo de la posguerra - La política del “Big stick”
Durante la presidencia de Theodore Roosevelt la política exterior de Estados
Unidos fue muy agresiva, en especial en América Central, el Caribe y el Extremo
Oriente, usando la fuerza cuando la era considerado necesario (Esta política
queda bien sintetizada en la máxima “habla suavemente y lleva un gran palo”, en
inglés “Speak softly and carry a big stick”). La guerra con España había
mostrado la necesidad de un canal interoceánico (en Nicaragua o en el istmo de
Panamá) que por razones de seguridad nacional debería estar bajo control
exclusivo de Estados Unidos. Gracias a la iniciativa de Roosevelt, Estados
Unidos firmó el Tratado Hay-Herrán con Colombia (país del que Panamá era
entonces una provincia) por el cual Colombia arrendó una zona de 16 kilómetros
de anchura en Panamá. El Senado colombiano rechazó el tratado, tras lo cual
estalló una rebelión en Panamá, apoyada por Estados Unidos, que acabó por
convertirse en una república independiente. Gracias al Tratado Hay-Bunau-Varilla
de 1903, firmado con la República de Panamá, Estados Unidos obtuvo a perpetuidad
(tras un pago inicial de 10 millones de dólares y un pago anual de 250.000
dólares) los 16 km de territorio requeridos para la construcción del canal que
se inició y concluyó en 1914. (Mediante unos tratados ratificados en 1978,
Estados Unidos renunció a la Zona del Canal de Panamá en 1979 y se acordó que el
canal pasara a hegemonía panameña en el año 2000).
Política exterior (1865-1920)
- El periodo de la posguerra - Estados Unidos y el conflicto con México
La situación de México desde 1910 había originado gran preocupación en
Estados Unidos. En 1911 el dictador Porfirio Díaz había sido derrocado por una
revolución dirigida por el reformista Francisco Madero. Éste, cuyos esfuerzos
por iniciar un proceso de reformas habían sido vistos con buenos ojos por
Estados Unidos, fue asesinado y el general Victoriano Huerta se hizo cargo del
gobierno del país y actuó como dictador. Aunque algunos estados mexicanos
apoyaban a Huerta y a pesar de que numerosos países le habían reconocido como
presidente de México, Wilson se negó a hacerlo, alegando que el nuevo régimen
procedía del asesinato de Madero y que además era demasiado débil para mantener
el orden en el país. En 1914 Estados Unidos apoyó al general Venustiano Carranza
que dirigió una sublevación contra Huerta, quien llevó a cabo actos de
represalia contra ciudadanos estadounidenses. Estados Unidos respondió a su vez
ocupando Veracruz.
La mediación de Argentina, Brasil y Chile, a fin de evitar la guerra entre
México y Estados Unidos, tuvo como resultado la dimisión de Huerta y la llegada
al poder de Carranza, cuyo gobierno fue reconocido por Estados Unidos en 1915.
En ese momento la mayor parte de los grupos opuestos a Carranza depusieron las
armas; tan solo mantuvo la revuelta Francisco (o Pancho) Villa, que en 1916
realizó una incursión sobre Colombo (Nuevo México) durante la cual murieron 16
personas y quedó arrasada parcialmente la ciudad. Con el permiso de Carranza,
Estados Unidos envió una fuerza militar bajo el mando del general John Joseph
Pershing para localizar y castigar a Villa, que logró eludir la persecución.
Carranza, temeroso de que las tropas estadounidenses actuaran en contra de su
régimen, exigió su retirada y la expedición fue repatriada sin haber conseguido
su objetivo.
Política exterior (1865-1920)
- La I Guerra Mundial
Al estallar la guerra en Europa el presidente Wilson proclamó formalmente la
neutralidad de Estados Unidos. Esta declaración, no obstante, no evitó que
surgieran tendencias favorables a uno u otro bando contendiente en el país.
Política exterior (1865-1920)
- La I Guerra Mundial - La guerra submarina alemana
Con objeto de evitar que llegaran a Gran Bretaña alimentos, municiones y
otros suministros, Alemania declaró zona de guerra las aguas que rodeaban a Gran
Bretaña e Irlanda, ordenando a sus submarinos que hundieran todos los buques
enemigos. Para evitar la posibilidad de que pudieran ser atacados barcos
neutrales por error, Alemania recomendó que éstos no penetraran en esa zona. En
mayo de 1915 un submarino alemán torpedeó sin aviso previo un buque de pasajeros,
el Lusitania, frente a las costas irlandesas; murieron 1.198 personas, de
las cuales 128 eran estadounidenses. Las autoridades alemanas aseguraron que el
Lusitania transportaba municiones a Gran Bretaña (aseveración que la
investigación posterior demostró ser cierta); sin embargo, la presión de la
opinión pública estadounidense obligó a que el Departamento de Estado
consiguiera la promesa alemana de adoptar precauciones para garantizar la vida
de civiles.
Política exterior (1865-1920)
- La I Guerra Mundial - La entrada de Estados Unidos en la guerra
A pesar de esas promesas, en marzo de 1916 un submarino alemán hundió un
ferry de vapor en el canal de la Mancha, el Sussex, en el que
murieron dos ciudadanos estadounidenses. En mayo el gobierno alemán prometió no
hundir buques mercantes sin dar aviso previo y sin salvar antes las vidas de los
tripulantes y viajeros.
A finales de enero de 1917 Alemania declaró la guerra submarina sin
restricciones en una zona mayor aún de la que había establecido en 1915. El 3 de
febrero Estados Unidos rompió relaciones diplomáticas con Alemania. Los nuevos
ataques submarinos contra barcos neutrales y el descubrimiento de un plan del
ministerio de Asuntos Exteriores alemán según el cual Alemania, Japón y México
se unirían contra Estados Unidos si este país entraba en la guerra, hicieron que
Wilson pidiera el 2 de abril de 1917 al Congreso que declarara la guerra a
Alemania. Ver Primera Guerra Mundial.
Política exterior (1865-1920)
- La I Guerra Mundial - Los tratados de paz
El presidente Wilson desempeñó un papel destacado en la Conferencia de Paz
celebrada en París en 1919 tras la derrota de Alemania. Su intención de
restablecer la paz sobre la base de su programa conocido como los Catorce
Puntos, quedó frustrada por la diplomacia de las otras potencias aliadas que
deseaban imponer duras sanciones a Alemania. El único punto importante del
programa de paz de Wilson que quedó reflejado en el texto del Tratado de
Versalles (1919) fue la creación de la Sociedad de Naciones. El Senado
estadounidense no ratificó ni la entrada del país en la Sociedad de Naciones ni
el Tratado, por lo que los acuerdos de paz con Alemania, Austria y Hungría
hubieron de ser negociados después por separado.
La década de 1920: desarrollo económico y crisis
Con las elecciones celebradas en 1920 se inicia un periodo de dominio
republicano caracterizado por el establecimiento de unos elevados aranceles. En
esta década, el Congreso estadounidense cambió la tradicional política
estadounidense de una inmigración sin restricciones, lo que provocó una
considerable reducción de la inmigración europea. Además, en el movimiento
obrero se produjo la decadencia de las organizaciones socialistas, cuyo
principal representante era el Partido Socialista de América (SPA).
La década de 1920: desarrollo económico y crisis
- La Ley Seca
El tema más controvertido del periodo 1920-1932 fue la prohibición de la
fabricación y venta de bebidas alcohólicas que dio origen a un periodo de
violencia cuando bandas organizadas de criminales controlaron la venta ilegal de
bebidas alcohólicas. En 1929, una comisión presidencial dictaminó que la puesta
en práctica de las leyes antialcohólicas había constituido un fracaso.
La década de 1920: desarrollo económico y crisis
- La crisis de 1929
El primer año del mandato del presidente Herbert Clark Hoover se vio marcado
por un suceso que hizo tambalearse los cimientos económicos del país: el
hundimiento del mercado de valores ocurrido en 1929. Durante el periodo de
expansión económica en esa misma década, muchos ciudadanos y empresas
invirtieron sus ahorros y beneficios en sectores especulativos.
Los precios de las acciones alcanzaron su mayor nivel durante los primeros
seis meses del mandato de Hoover. En este periodo, los particulares invirtieron
miles de millones de dólares en el mercado bursátil, obteniendo el dinero para
tales inversiones gracias a préstamos bancarios, la hipoteca de sus casas y la
venta de obligaciones del Estado. En octubre de 1929 la fiebre compradora se
había agotado y dio paso a otra fiebre, en este caso vendedora. Los precios se
hundieron y miles de personas perdieron todo lo que habían invertido, lo que
supuso, en muchos casos, su completa ruina financiera. El 29 de octubre, el
mercado de valores de Nueva York conoció su peor día y se produjo una situación
de pánico. A finales de ese año, la caída de los valores de las acciones había
alcanzado la cifra de 15.000 millones de dólares.
La década de 1920: desarrollo económico y crisis
- La Gran Depresión
El hundimiento de la Bolsa precedió a una depresión económica que no sólo
afectó a Estados Unidos, sino que a comienzos de la década de 1930 adquirió
dimensiones mundiales. Se cerraron fábricas, el paro se incrementó de forma
constante, los bancos se hundieron y la inflación subió de forma incesante.
Entre las medidas adoptadas se incluyeron la realización de obras públicas, la
modificación de las normas del sistema de la Reserva Federal para facilitar que
los hombres de negocios y los granjeros obtuvieran créditos, y la creación de la
Corporación Financiera para la Reconstrucción con la finalidad de conceder
préstamos de urgencia a las industrias, a las compañías ferroviarias, a las
compañías de seguro y a los bancos. No obstante, la depresión económica empeoró
aún más, de tal modo que en 1932 cientos de bancos habían quebrado, cientos de
empresas y de fábricas habían cerrado y más de diez millones de trabajadores
estaban sin empleo. La campaña presidencial de 1932 estuvo marcada por la crisis
económica. Los demócratas, liderados por Franklin Delano Roosevelt, obtuvieron
una victoria abrumadora.
La década de 1920: desarrollo económico y crisis
- Política exterior (1920-1932)
La política exterior estadounidense entre 1920 y 1932 estuvo centrada en el
problema de las deudas de guerra, las reparaciones exigidas a Alemania y en el
esfuerzo estadounidense para obtener una cooperación internacional que asegurara
la paz mundial.
Los países aliados en la I Guerra Mundial habían contraído fuertes deudas con
Estados Unidos pero, dada la incapacidad para pagarlas, el Congreso
estadounidense creó una comisión especial para negociar estas deudas que
quedaron considerablemente reducidas. Ver Reparaciones de guerra.
Durante el periodo de 1920 a 1932, Estados Unidos intentó lograr la paz
mundial de tres formas: promoviendo una política de limitación armamentística,
acordando con Francia un pacto en el que se renunciaba a la guerra como
instrumento político y cooperando con la Sociedad de Naciones. Estados Unidos
participó en cuatro conferencias internacionales sobre limitación de armas: la
Conferencia de Washington (1921-1922), la Conferencia de Ginebra (1927), la
Conferencia Naval de Londres y la Conferencia Mundial de desarme en 1932. El
Pacto Briand-Kellog (1928) supuso la renuncia a la guerra como medio para
solventar diferencias entre los países; fue ratificado en 1929 por el Senado.
Aunque Estados Unidos rehusó ingresar en 1920 en la Sociedad de Naciones,
colaboró durante los siguientes 12 años con ésta en sus esfuerzos para lograr
una paz mundial permanente.
El
New Deal
La política económica y social de Roosevelt fue conocida como New Deal.
Tenía un doble objetivo: la recuperación de la depresión económica que había
surgido tras la crisis financiera de 1929 y la estabilización de la economía
nacional para evitar otras severas crisis en el futuro.
El
New Deal - Medidas económicas
El gobierno creó diversos organismos para socorrer a los desempleados y a los
más necesitados. Se distribuyeron subsidios de desempleo mediante agencias
locales, estatales y federales que crearon trabajos temporales, se ayudó a los
granjeros, industriales y obreros, se modernizaron las condiciones de vida
rurales mediante la incorporación de maquinaria agrícola, se crearon diversos
organismos para fomentar la construcción de viviendas. Con la aprobación de la
Ley de la Seguridad Social Estados Unidos dio un gran paso adelante para
garantizar la seguridad económica a su población. Esta ley otorgaba ingresos a
la tercera edad, una compensación a los desempleados y servicios de bienestar
social a madres, niños, mayores y ciegos.
Los primeros que sufrieron la crisis de 1929 fueron los inversores y los
clientes de los bancos. El New Deal también tuvo en cuenta los intereses
de estos grupos. La Ley de Obligaciones Federales (1933) protegía a los
inversores contra practicas fraudulentas. Para proteger a los impositores
bancarios, el Congreso aprobó la Ley de Emergencia Bancaria (1933) que otorgaba
al presidente la facultad de reorganizar los bancos insolventes. La política
para luchar contra la inflación se centró en la devaluación del dólar.
También los grandes negocios salieron beneficiados: se otorgaron créditos a
compañías ferroviarias, a bancos, a corporaciones de crédito agrícola, a
compañías de seguros y a instituciones crediticias para vivienda. Con el fin de
recaudar los fondos necesarios para financiar la política del New Deal,
el Gobierno incrementó ligeramente los impuestos sobre bienes, ingresos,
beneficios de corporaciones y emitió deuda pública.
El
New Deal - La reelección de Roosevelt
El New Deal fue alabado por los que creían que había salvado al país
de la adopción de soluciones revolucionarias, ya fueran fascistas o socialistas,
aunque fue muy criticado por otros que vieron en la política de Roosevelt un
peligroso recorte de los derechos asegurados por el sistema de libre mercado. En
las elecciones de 1936, Roosevelt obtuvo una de las mayores victorias políticas
de la historia estadounidense.
Su segundo mandato estuvo marcado por la polémica en relación con el Tribunal
Supremo que había declarado inconstitucional, en parte o en su totalidad, gran
número de las medidas gubernamentales, como la Ley de Recuperación de la
Industria Nacional (1933). La pretensión de Roosevelt de disminuir el número de
miembros del Tribunal Supremo fue rechazada por el Senado; sin embargo, el
fallecimiento de varios de ellos permitió su sustitución por otros favorables al
New Deal.
El
New Deal - Política exterior de Roosevelt
La política exterior estadounidense se centró en aumentar el comercio
exterior, en especial con Sudamérica, solucionar los problemas creados por la
guerra entre China y Japón (iniciada en 1937) y el estallido de la II Guerra
Mundial en 1939, en la que Estados Unidos entró en 1941.
El
New Deal - Política exterior de Roosevelt - Política de buena vecindad
La creación en 1934 de bancos de exportación e importación mediante los
cuales el Gobierno concedió préstamos a las empresas para que aumentaran sus
ventas en países extranjeros, favoreció la expansión del comercio exterior. La
política de buena vecindad con los países de Sudamérica dio lugar a una
considerable expansión del comercio estadounidense en esa zona.
El
New Deal - Política exterior de Roosevelt - Respuesta a la amenaza de la guerra
A pesar de la política de neutralidad, el sentimiento moral y los propios
intereses materiales, forzaron a Estados Unidos a adoptar una postura contra los
actos de agresión de Japón en Asia y de Alemania e Italia en Europa. En 1937
Roosevelt propuso un boicot económico contra los países agresores.
El
New Deal - Ayuda a los aliados
Tras el estallido de la II Guerra Mundial en Europa en septiembre de 1939, la
ayuda de Estados Unidos a los países que hacían frente a la agresión fascista se
hizo más enérgica. A finales de 1939 el Congreso levantó en cierta parte el
embargo de armas impuesto por las leyes de neutralidad, y Francia y Gran Bretaña
pudieron, desde ese momento, adquirir material estadounidenses. Los éxitos
alemanes de la primavera de 1940 llevaron a Estados Unidos a adoptar medidas
inmediatas para reforzar sus defensas.
En 1940 el Congreso autorizó préstamos a los países sudamericanos para fines
defensivos. El presupuesto de defensa aumentó de forma notable para construir
una gran y poderosa flota capaz de enfrentarse con éxito a cualquier posible
alianza de flotas enemigas. La aprobación en septiembre de 1940 de la primera
llamada al servicio militar en tiempo de paz permitió que 1,2 millones de
soldados se incorporaran a las Fuerzas Armadas y se tomaron medidas para
movilizar los recursos industriales del país para una posible guerra.
El
New Deal - El tercer mandato de Roosevelt
En 1940 Roosevelt fue nominado de nuevo para la presidencia. En marzo de 1941
el Congreso aprobó la Ley de Préstamos y Arriendos que autorizaba al presidente
a transferir, vender, prestar o arrendar suministros militares a cualquier país
cuya defensa fuera vital para la seguridad de Estados Unidos. La alianza entre
Gran Bretaña y Estados Unidos parecía cercana tras el anuncio en agosto de 1941
de la Carta del Atlántico, proclama de las ocho bases de la paz que ambos países
deseaban. Esta carta fue pergeñada por Roosevelt y el primer ministro británico
Winston Churchill. El año 1941 estuvo caracterizado por un intenso debate
nacional entre los aislacionistas que se oponían a la participación de Estados
Unidos en la II Guerra Mundial y a la ayuda a Gran Bretaña, y los
intervencionistas que consideraban esencial para la seguridad estadounidense la
victoria sobre el Eje Roma-Berlín-Tokio.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
El 7 de diciembre de 1941 el gobierno japonés lanzó un ataque aéreo sobre la
base naval estadounidense de Pearl Harbor, en Hawai. Al día siguiente, Estados
Unidos declaró la guerra a Japón. El 11 de diciembre Alemania e Italia
declararon la guerra a Estados Unidos.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- Conferencias aliadas
Los esfuerzos diplomáticos de Roosevelt dieron como resultado una serie de
conferencias con Winston Churchill y el líder soviético Iósiv Stalin, en las que
se tomaron medidas de actuación militar y se acordó la rendición incondicional
de las potencias del eje. En la Conferencia de El Cairo (1943) se planeó el
desarrollo de la guerra contra Japón. En la Conferencia de Teherán, celebrada en
1943, Churchill, Stalin y Roosevelt formularon los planes para un ataque
conjunto sobre Alemania. En la Conferencia de Yalta, celebrada en 1945, se
decidió dividir Alemania en zonas de ocupación y crear la Organización de las
Naciones Unidas (ONU). Otras reuniones establecieron las bases para la
organización de la ONU y otras formas de cooperación mundial tras la guerra (Ver
Conferencia de Bretton Woods).
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- Cuarto mandato de Roosevelt y su muerte
Las elecciones de 1944 permitieron que Roosevelt fuera reelegido por cuarta
vez, pero falleció el 12 de abril de 1945. Le sucedió el vicepresidente Harry S.
Truman, cuyos primeros problemas fueron la finalización de la guerra y el
establecimiento de la paz mundial. Alemania se rindió formalmente ante los
aliados el 8 de mayo de 1945. Mientras tanto, la guerra continuaba en el
Pacífico.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- Conclusión de la guerra
Las crecientes tensiones en las relaciones entre Estados Unidos y la Unión
Soviética se hicieron evidentes en la Conferencia de Potsdam, donde se alcanzó
un acuerdo relativo a la división final de Alemania. El espíritu de la
cooperación en tiempos de guerra había dado paso al recelo mutuo, al
desentendimiento y a las recriminaciones, origen de la denominada Guerra fría.
En agosto de 1945 Truman autorizó el lanzamiento de bombas atómicas sobre las
ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Japón se rindió el 14 de agosto de 1945.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- Asuntos económicos
Para facilitar la reconversión de la economía de guerra a una economía en
tiempos de paz, el gobierno de Truman formuló un programa de 21 puntos que
perseguían el pleno empleo, la cooperación entre los obreros y los empresarios,
aumentar la percepción por desempleo, la ayuda federal a la educación,
garantizar los derechos civiles, incrementar el salario mínimo y el
mantenimiento de la ayuda exterior. Gran parte de este programa fue rechazado
abiertamente por la mayoría republicana en el Congreso.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- Cuestiones de seguridad
A pesar de estos problemas internos, Estados Unidos continuó su intervención
en los asuntos internacionales gracias a su participación como miembro de
Naciones Unidas y en otros organismos internacionales, y a la celebración de los
juicios de crímenes de guerra contra antiguos dirigentes alemanes y japoneses.
En agosto de 1946 Estados Unidos se adhirió al Tribunal Internacional de
Justicia de la Haya. Entre las más importantes cuestiones diplomáticas
estadounidenses se encontraba la propuesta del control de la energía atómica y
de las armas nucleares por parte de Naciones Unidas. La Ley de Seguridad
Nacional de 1947 creó la Secretaría de Defensa y unificó a los distintos jefes
de Estado Mayor. También estableció el Consejo Nacional de Seguridad para
planear y coordinar la política de defensa, y la CIA (Central Intelligence
Agency) para reunir información estratégica del extranjero.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- La contención del comunismo
En 1947 en un esfuerzo por detener el avance del comunismo en Europa, sobre
todo en Grecia y Turquía, se estableció la denominada Doctrina Truman, mediante
la cual Estados Unidos suministraría ayuda militar y económica a los países
amenazados por la agresión y la subversión comunista. Un importante pilar a esta
política fue el Plan Marshall, propuesto en junio de 1947 por el secretario de
Estado George C. Marshall, que consistía en un vasto programa de ayuda económica
para permitir la recuperación de Europa; fue rechazada por los países del Este
sometidos a la Unión Soviética.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- El puente aéreo de Berlín
La Unión Soviética respondió a la Doctrina Truman y al Plan Marshall con la
creación de una nueva Internacional comunista (Cominform). En febrero de 1948
entró en vigor un plan para la unificación de las zonas de ocupación británica y
estadounidense y se celebró una conferencia en Londres para discutir la eventual
unión política y económica de las zonas ocupadas por Francia, Estados Unidos y
Gran Bretaña. La Unión Soviética respondió a esta violación de los acuerdos de
Yalta y Potsdam con su retirada del Consejo de Control de las Cuatro Potencias
Aliadas y dio los primeros pasos para la creación de un Estado alemán en su área
de ocupación que sería controlado por el régimen soviético.
El 24 de junio de 1948 los soviéticos prohibieron el tráfico ferroviario
entre Berlín y Alemania Occidental. Las autoridades de ocupación británicas y
estadounidenses organizaron un puente aéreo sobre Berlín para abastecer el
sector ocupado por los aliados occidentales. En abril de 1949, los ministros de
Asuntos Exteriores de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia culminaron los
planes para unificar sus zonas de ocupación en Alemania Occidental y crear la
República Federal. También en abril, Estados Unidos, Canadá y diez países de
Europa Occidental firmaron un acuerdo de defensa y ayuda mutua: la Organización
del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- Reelección de Truman
En cuanto a la política nacional, Truman propuso un programa legislativo de
desarrollo de los derechos civiles, lo que le costó el apoyo de muchos
demócratas sureños. No obstante Truman obtuvo la victoria en las elecciones y en
este nuevo mandato buscó apoyo para su programa legislativo, llamado Fair
Deal. A pesar de que buena parte de sus propuestas fueron derrotadas en el
Congreso, logró que éste aprobara un costoso programa de vivienda pública, el
aumento del salario mínimo y el incremento de los subsidios de la Seguridad
Social.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- Problemas con China
En 1951 un tratado de paz puso fin a la ocupación estadounidense de Japón,
que se convirtió en el más sólido aliado de Estados Unidos en Asia. En China el
gobierno de Jiang Jieshi (Chiang Kai-shek), que había recibido el apoyo
estadounidense, no pudo detener el avance de las tropas comunistas de Mao Zedong
(Mao Tsé-tung) que proclamó la República Popular de China, lo que causó gran
preocupación en Estados Unidos, responsabilizando al gobierno de Truman de no
impedir el triunfo comunista. La opinión pública se molestó más aún en
septiembre de 1949 cuando se anunció que la Unión Soviética había desarrollado
bombas atómicas, con lo que el monopolio nuclear estadounidense llegó a su fin.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- La guerra de Corea
En junio de 1950, al ser invadida Corea del Sur por tropas del régimen
comunista del Norte, Truman anunció que Estados Unidos intervendría para ayudar
a Corea del Sur. La ONU, en un gesto sin precedentes, patrocinó la acción
militar de Estados Unidos. El 26 de noviembre de 1950 la China comunista entraba
oficialmente en guerra.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- La era de McCarthy
La guerra de Corea produjo un profundo cambio en la sociedad estadounidense
que se manifestó en una psicosis anticomunista. En 1947 Truman creó comisiones
nacionales para investigar a los funcionarios públicos. El gobierno procesó a
once dirigentes del Partido Comunista Estadounidense. En 1950 el Congreso aprobó
una ley por la que se creaba una Comisión de Control sobre Actividades
Subversivas para vigilar las actividades comunistas en Estados Unidos y prohibir
la entrada en el país de cualquier persona que hubiera pertenecido a una
organización comunista. Las actividades del senador Joseph Raymond McCarthy
levantaron una considerable polémica sobre el grado de influencia comunista en
Estados Unidos. Ver Comité de Actividades Antiamericanas.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- La presidencia de Eisenhower
En julio de 1952 el Partido Republicano nominó al general Dwight David
Eisenhower y al senador Richard Milhous Nixon como candidatos a la presidencia y
vicepresidencia respectivamente. Eisenhower ganó las elecciones con facilidad y
los republicanos pasaron a dominar el Congreso.
En contraste con Roosevelt y Truman, Eisenhower pensaba que el cargo de
presidente debía suponer una considerable delegación de su poder. Aunque no hizo
intento alguno por revocar la legislación del New Deal, a diferencia de
los demócratas, Eisenhower se esforzó por limitar la intervención gubernamental
al exigir una mayor participación de las autoridades locales en asuntos
gubernamentales. Entre las medidas más importantes tomadas por el nuevo gobierno
se encuentran la desaparición del control sobre los salarios y los precios, la
creación del Departamento de Salud, Educación y Bienestar Social y el aumento de
los subsidios de la Seguridad Social.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- La “caza de brujas
Tras las elecciones de 1952 el interés de la opinión pública se centró en las
actividades del senador McCarthy, que sacó provecho del silencio gubernamental
para aumentar su poder, dirigiendo numerosas investigaciones sobre la supuesta
infiltración de comunistas en organismos gubernamentales, especialmente en el
Departamento de Estado. Cuando McCarthy amplió sus investigaciones al Ejército,
sus métodos y acusaciones irresponsables hicieron que el Senado censurara sus
actividades en diciembre de 1954. Al mismo tiempo, el Tribunal Supremo corrigió
algunos de los peores abusos que se habían producido en el ámbito de las
libertades civiles durante el periodo de la posguerra, y algunas de sus
sentencias limitaron la investigación pública sobre las creencias particulares.
No obstante, el temor introducido en la opinión pública por la “caza de brujas”
de McCarthy perduraría durante toda la década de 1950.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- El movimiento por los derechos civiles
El asunto más destacado en la política nacional de este periodo fue la lucha
de los negros para poner fin a la segregación y asegurar todos sus derechos como
ciudadanos. Éstos, dirigidos por la Asociación Nacional para el Desarrollo del
Pueblo Negro, buscaron incesantemente el amparo de los tribunales. Sin embargo,
muchos estados del Sur intentaron burlar esas sentencias. A pesar de los
progresos realizados en algunos estados, la integración racial fue lenta en el
Sur.
Mientras, muchos negros empezaron a tomar parte activa en el movimiento por
los derechos civiles. En diciembre de 1955 Martin Luther King dirigió un eficaz
boicot que concluyó con la discriminación que la población negra sufría en los
autobuses de Montgomery (Alabama). A partir de entonces se utilizaron medios no
violentos como forma de protesta por la segregación en diversos servicios
públicos de los estados sureños. Este movimiento contó con destacados
dirigentes, como Ralph David Abernathy o Rosa Louise Parks, organizados en
grupos como el Congreso para la Igualdad Racial y el Comité de Estudiantes No
Violentos. Otros, sin embargo, adoptaron posturas más radicales y violentas como
Malcom X.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- La reelección de Eisenhower
En 1956 Eisenhower se presentó a la reelección y, aunque ganó, el Partido
Demócrata se hizo con el control de las dos cámaras del Congreso. A principios
de 1958 se produjo una recesión económica en el país que provocó un aumento del
número de desempleados hasta alcanzar la cifra de cinco millones, el mayor
índice desde la II Guerra Mundial. En 1959 Alaska se convirtió en el estado 49
de la Unión, y Hawai en el número 50 el 21 de agosto de ese mismo año.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- La política exterior durante la presidencia de Eisenhower
Eisenhower confiaba ciegamente en su secretario de Estado John Foster Dulles
para la dirección de la política exterior. Dulles pensaba que la política de
contención era demasiado pasiva y optó por otra más dinámica, de ‘represalia
masiva’ contra Moscú o Pekín en caso de una nueva agresión comunista en
cualquier parte del mundo.
El concepto de ‘represalia masiva’ implicaba una reducción de armamento
convencional en beneficio del incremento del armamento nuclear. La carrera
armamentística que acompañó a la Guerra fría adquirió unas dimensiones colosales
cuando Estados Unidos probó la primera bomba de hidrógeno en 1952 y la Unión
Soviética hizo lo mismo seis meses después. Desde ese momento, ambas naciones
continuaron con las pruebas de sus armas nucleares y se dedicaron a perfeccionar
los medios de transporte y lanzamiento de dichas armas. Se fabricaron nuevos
bombarderos de largo alcance y desde 1957 las dos potencias contaron con misiles
balísticos intercontinentales.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- La política exterior durante la presidencia de Eisenhower - Acontecimientos en el Sureste asiático
Uno de los logros de la política exterior de Eisenhower fue el acuerdo
(alcanzado el 27 de julio de 1957) de un armisticio en la guerra de Corea. Por
otro lado, Estados Unidos incrementó su ayuda económica y militar a Francia en
Indochina. El acuerdo alcanzado en Ginebra en 1954 (que Estados Unidos se negó a
firmar) dio lugar a la partición de Indochina y con el paso del tiempo a una
intensificación del conflicto en la región.
En 1954 se creó la Organización del Tratado del Sureste Asiático (SEATO), que
englobaba a Estados Unidos, Francia, Nueva Zelanda, Filipinas, Tailandia y
Pakistán. La negativa de otros países asiáticos a ingresar en esta organización
debilitó el pacto, lo que incitó a Dulles a condenar la política neutral de
muchos países en vías de desarrollo. Consecuencia de este retroceso en Indochina
fue el reforzamiento de los lazos estadounidenses con la China Nacionalista,
cuyo gobierno, instalado en la isla de Taiwan (o Formosa) no era reconocido por
la República Popular China, que controlaba la parte continental.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- La política exterior durante la presidencia de Eisenhower - Acontecimientos en Europa
Tras la muerte de Stalin, la Unión Soviética inició una política que denominó
“ofensiva de la paz”. Un resultado significativo de esta política fue el acuerdo
entre las potencias occidentales y del Este sobre Austria, que se convirtió en
una nación plenamente soberana, pero neutral, en julio de 1955, al tiempo que se
produjo la retirada de las tropas de ocupación soviéticas y occidentales.
Estados Unidos rechazó una propuesta similar para Alemania. En ese mismo mes,
Eisenhower se reunió con los jefes de Estado británico, francés y soviético en
Ginebra pero no se logró progreso alguno sobre temas como la reunificación de
Alemania o el desarme. A finales de 1956, tras la denuncia que realizó Nikita
Serguéievich Jruschov del estalinismo, estallaron revueltas antisoviéticas en
Polonia y Hungría. Jruschov envió tropas soviéticas para reprimir la sublevación
húngara. Estados Unidos condenó esta acción pero no hizo ningún intento para
intervenir directamente.
La II Guerra Mundial y sus secuelas
- La política exterior durante la presidencia de Eisenhower - Conflictos con la Unión Soviética
La puesta en órbita del primer satélite soviético Sputnik 1, en
octubre de 1957, provocó la inmediata respuesta estadounidense: en enero de 1958
se lanzó al espacio el primer satélite de Estados Unidos, el Explorer 1.
El 1 de mayo de 1960 un avión espía estadounidense fue derribado en el espacio
aéreo soviético. Dos semanas más tarde, en una reunión celebrada en París,
Jruschov exigió que Eisenhower pidiera perdón por la violación del espacio aéreo
soviético; al negarse a ello, se clausuró la conferencia. En Sudamérica, el
creciente resentimiento contra la política estadounidense se hizo evidente en
Cuba donde la revolución, encabezada por Fidel Castro, que derrocó la corrupta
dictadura de Fulgencio Batista, concluyó con el establecimiento de un régimen
progresista. Cuando Estados Unidos se negó a conceder un préstamo a Castro en
1959, éste buscó en la Unión Soviética la ayuda económica que sus vecinos del
norte le negaron. El gobierno de Eisenhower rompió relaciones diplomáticas con
Cuba en enero de 1961 lo que obligó a Castro a radicalizar su régimen,
decididamente marxista-leninista.
Los años de Kennedy
En julio de 1960 los demócratas nominaron candidato presidencial a John
Fitzgerald Kennedy, que derrotó por un estrecho margen al candidato republicano
Richard Nixon.
Las primeras propuestas económicas de Kennedy estaban destinadas a
contrarrestar los efectos de la recesión económica para lo cual era necesario
aumentar el gasto público. Otras medidas adoptadas consistieron en ayudar a las
regiones más deprimidas económicamente y en aumentar el salario mínimo de los
trabajadores empleados en el comercio interestatal. Sin embargo, gran parte de
su programa de política nacional fue rechazado por el Congreso.
Los años de Kennedy - Los derechos civiles
Los derechos civiles constituyeron el principal problema interior durante el
mandato de Kennedy. El fiscal general del Estado, Robert Kennedy, presionó
enérgicamente para que se pusiera fin a la segregación racial en las escuelas y
para que se defendiera el derecho al voto de las minorías.
Los negros y sus partidarios blancos continuaron sus manifestaciones contra
la discriminación. Destaca la concentración de más de 250.000 personas en la
ciudad de Washington el 28 de agosto de 1963, en la cual Martin Luther King
pronunció su famoso discurso “Tengo un sueño”. En gran medida como consecuencia
de estos acontecimientos, Kennedy recomendó extender la legislación relativa a
los derechos civiles pero esta medida fue retrasada por el Congreso a lo largo
de 1963.
Los años de Kennedy Política exterior
En el ámbito exterior Kennedy intentó alcanzar un acercamiento con el bloque
comunista. Con la ayuda de su secretario de Defensa Robert Strange McNamara,
sustituyó la política de “represalia masiva” por otra de “respuesta flexible”.
En abril de 1961 Kennedy autorizó el desembarco de bahía de Cochinos, invasión
planeada durante la presidencia de Eisenhower y que llevaron a cabo exiliados
anticastristas; a pesar del apoyo estadounidense, resultó un fracaso y la mayor
parte de los invasores fueron muertos o capturados. Kennedy tuvo que hacer
frente más tarde a las nuevas exigencias soviéticas sobre Berlín en una reunión
con Jruschov celebrada en Viena en junio. Tras el fracaso de la misma, numerosos
alemanes comenzaron a pasarse en masa al Berlín Occidental; la respuesta
soviética fue comenzar la construcción de un muro que separaría los dos sectores
de Berlín, además de iniciar nuevamente las pruebas nucleares. Kennedy también
ordenó la reanudación de las pruebas atómicas; en 1964 Estados Unidos había
triplicado el número de sus misiles.
En Sudamérica Kennedy trabajó para invertir la política de Truman y
Eisenhower de ayuda militar más que económica. Inició la Alianza para el
Progreso, programa que otorgaba 20.000 millones de dólares a los países
sudamericanos para modernizar sus economías. El Cuerpo de Paz, creado el 22 de
septiembre de 1961, fue otro intento para mejorar la imagen de Estados Unidos en
Sudamérica y en otras regiones del mundo.
Los años de Kennedy
- Política exterior - La crisis de los misiles cubanos
El 22 de octubre de 1962 se inició un grave conflicto entre Estados Unidos y
la Unión Soviética al denunciar Kennedy que los soviéticos estaban construyendo
bases de misiles ofensivos en Cuba y exigir a la Unión Soviética que las
desmantelara y retirara los misiles. Al mismo tiempo declaró que las fuerzas
navales estadounidenses bloquearían la isla interceptando e inspeccionando los
cargamentos de los barcos que navegaran rumbo a Cuba. Durante algunos días la
guerra pareció inminente pero al final de la semana Jruschov aceptó desmantelar
las bases y permitir la inspección estadounidense in situ a cambio de la
garantía de Estados Unidos de no invadir la isla.
Inicio del conflicto de Vietnam
Mientras que las relaciones con la Unión Soviética mejoraban, la situación en
el Sureste asiático se deterioró. La constante presión del Vietcong, grupo
nacionalista vietnamita dominado por los comunistas, hizo que Kennedy aumentara
la ayuda militar al gobierno de Ngô Dinh Diêm. El 1 de agosto el impopular
régimen fue derrocado y Diêm fue asesinado con la tácita aprobación
estadounidense. Le sucedió una junta militar que fue reconocida de inmediato por
Estados Unidos.
El presidente Kennedy fue asesinado el 22 de noviembre de 1963 en Dallas
(Texas) y fue sucedido por el vicepresidente Lyndon Baines Johnson. Lee Harvey
Osvald, sospechoso del asesinato, fue detenido casi inmediatamente. Antes de que
pudiera ser interrogado sobre el magnicidio, fue asesinado a su vez por Jack
Ruby. Todas estas circunstancias dieron lugar a numerosas dudas y rumores de una
posible conspiración. El presidente Johnson nombró una comisión encabezada por
el presidente del Tribunal Supremo para que investigara el asesinato. En el
polémico informe final se afirmaba que Oswald había actuado en solitario. Ver
Comisión Warren.
Inicio del conflicto de Vietnam
- La elección de Johnson
En 1964 los demócratas obtuvieron un gran éxito electoral cuando su candidato
Johnson obtuvo la presidencia y consiguieron la mayoría en el Senado y en la
Cámara de Representantes. En 1965 esbozó un programa de largo alcance; el
Congreso promulgó la mayor parte de sus propuestas.
Inicio del conflicto de Vietnam
- Crisis nacionales e internacionales
Durante estos años se produjeron serios disturbios raciales en diversas
ciudades estadounidenses. Johnson creó una comisión para que investigase las
causas de estas revueltas civiles; el informe de esta comisión alertaba del
crecimiento de la polarización racial en Estados Unidos.
Por lo que respecta a la política exterior, Johnson tuvo que hacer frente a
una serie de crisis, iniciadas en Sudamérica. Panamá y Estados Unidos
mantuvieron una seria disputa por el control del Canal; tras una revuelta
antiestadounidense, se negoció un nuevo tratado sobre el dominio del canal. En
1965 la amenaza de la guerra civil en la República Dominicana hizo que Johnson
enviara 22.000 soldados con la excusa de proteger a los ciudadanos
estadounidenses residentes en la isla y para evitar que se instaurara un régimen
comunista.
La crisis en el Próximo Oriente, que acabó con la guerra entre Israel y
varios países árabes en junio de 1967 (Ver Guerra de los Seis Días), dio
lugar a una intensa ronda de maniobras diplomáticas que culminaron en la reunión
entre Johnson y el primer ministro soviético Alexéi Nikoláievich Kosiguin. En
respuesta a la ayuda soviética a los países árabes y a su creciente influencia
en el Mediterráneo, Estados Unidos incrementó la ayuda militar a Israel.
Inicio del conflicto de Vietnam
- La polémica sobre la guerra de Vietnam
EL principal problema de Johnson en la política exterior fue la guerra de
Vietnam. Durante 1964 continuó la política iniciada por Kennedy de enviar
asesores militares para ayudar al ejército de Vietnam del Sur, pero no inició
una escalada del conflicto. Sin embargo, Johnson anunció ese mismo año que los
norvietnamitas habían atacado a buques estadounidenses en el golfo de Tonkín y
el Congreso aprobó una resolución que autorizaba al presidente a incrementar la
participación militar estadounidense en el Sureste asiático. En 1967 Estados
Unidos estaba bombardeando casi todo Vietnam del Norte y había enviado unos
500.000 hombres a Vietnam del Sur. Este aumento de la intervención
estadounidense produjo un gran debate nacional que se intensificó en 1968 tras
la ofensiva del Tet, durante la cual los norvietnamitas atacaron las principales
ciudades de Vietnam del Sur.
Johnson anunció, el 31 de marzo de 1968, la suspensión de los bombardeos
sobre Vietnam del Norte a fin de comenzar negociaciones que pusieran fin a la
guerra. También manifestó su renuncia a presentarse candidato a las elecciones
presidenciales de ese año. Su mandato estuvo caracterizado desde ese momento por
una serie de disturbios internos. El asesinato de Martin Luther King en Menfis
(Tennessee), el 4 de abril de 1968, originó una nueva oleada de disturbios en
Washington y otras grandes ciudades. Robert Kennedy fue tiroteado el 5 de junio,
tras ganar las elecciones primarias del Partido Demócrata en California, y murió
al día siguiente.
Inicio del conflicto de Vietnam
- La elección de Nixon
Richard Nixon fue nominado candidato republicano a la presidencia. Obtuvo con
alguna dificultad la victoria, apelando a la restauración del orden social.
Cuando asumió el cargo de presidente, Nixon trató los asuntos nacionales de
forma similar a la de Eisenhower; su nuevo programa pretendía limitar el poder
del gobierno federal y ayudar a las autoridades estatales y locales a cumplir
con sus responsabilidades. Nixon ordenó una drástica reorganización de los
programas de asistencia social y propuso el establecimiento de un programa
federal de bienestar social. Para luchar contra la inflación, vigente durante
toda la década de 1960, pidió una reducción de los gastos gubernamentales pero
durante dos años rechazó las sugerencias de controlar precios y salarios.
El programa de exploración espacial estuvo caracterizado por algunos notables
logros durante la presidencia de Nixon, especialmente el primer alunizaje,
llevado a cabo por la tripulación del Apolo 11 el 20 de julio de 1969.
Inicio del conflicto de Vietnam
- La elección de Nixon - Los sucesos de Kent
El creciente rechazo de la guerra de Vietnam entre la población civil
estadounidense provocó numerosas protestas que en muchos casos acabaron con
enfrentamientos directos entre los manifestantes y las tropas de la Guardia
Nacional. Tras la incursión estadounidense en Camboya, los estudiantes de la
Universidad de Kent (Ohio) se manifestaron en contra de la guerra en mayo de
1970 y cuatro de ellos murieron por disparos de la Guardia Nacional. Otras 500
universidades se sumaron a las manifestaciones y muchas fueron cerradas durante
un considerable tiempo.
Inicio del conflicto de Vietnam
- La elección de Nixon - “Vietnamización”
Nixon declaró su intención de limitar progresivamente la guerra mediante una
política de “vietnamización” que implicaba la sustitución de las tropas
estadounidenses por survietnamitas, entrenadas y equipadas por Estados Unidos. A
finales de 1971 apenas quedaban menos de 175.000 soldados. El Congreso, no
obstante, intentó que Nixon acelerara el proceso y limitó el presupuesto para la
guerra a través de diversas medidas parlamentarias.
Inicio del conflicto de Vietnam
- Otros asuntos internacionales
Las relaciones con la Unión Soviética mejoraron, en opinión de algunos
observadores políticos. Las Conversaciones sobre Limitación de Armas
Estratégicas (SALT), iniciadas en 1969, continuaron en 1972. En mayo de ese año,
durante la visita de Nixon a Moscú, se firmaron dos acuerdos entre Estados
Unidos y la Unión Soviética; uno de ellos limitaba el número de misiles
balísticos y el otro restringía los sistemas de lanzamiento de misiles.
El asesor de Nixon sobre seguridad nacional, Henry A. Kissinger, viajó en
julio de 1971 en secreto a Pekín para acordar un encuentro entre Nixon y los
dirigentes de la República Popular China; el presidente estadounidense llegó a
Pekín en febrero de 1972.
Inicio del conflicto de Vietnam
- Nixon reelegido
Nixon obtuvo su reelección como presidente el 7 de noviembre de 1972. El 27
de enero de 1973 se firmó en París un acuerdo de alto el fuego, lo que permitió
la retirada de las tropas estadounidenses de Vietnam.
El “caso Watergate” y sus consecuencias
Poco después de iniciar su segundo mandato en enero de 1973 aparecieron las
revelaciones sobre la ilegal intervención de las líneas telefónicas y del
frustrado allanamiento del cuartel general del Partido Demócrata en el edificio
de oficinas Watergate en Washington, el 17 de junio de 1972. Las investigaciones
posteriores implicaron a altos funcionarios del gobierno de Nixon.
Estados Unidos tuvo que afrontar una crisis política y económica en los años
siguientes. El vicepresidente Agnew dimitió el 10 de octubre de 1973 tras la
acusación de sobornos y evasión de impuestos. El 6 de diciembre de 1973 le
sucedió Gerald Ford.
El “caso Watergate” y sus consecuencias - Distensión
La política de distensión entre Estados Unidos y la Unión Soviética continuó.
Leonid Brezhnev y Nixon intercambiaron visitas en 1973 y 1974. La distensión
sufrió un retroceso en octubre de 1973 cuando estalló un nuevo conflicto entre
árabes e israelíes. El Kremlin apoyó a los países árabes y Estados Unidos a
Israel (Ver Guerra del Yom Kipur). No obstante, ambas superpotencias
cooperaron en la consecución de un acuerdo de cese el fuego.
El “caso Watergate” y sus consecuencias - La dimisión de Nixon
Desde finales de 1973 hasta el verano de 1974 aumentaron las pruebas de la
participación de Nixon en el escándalo Watergate y su intento de ocultarlo. A
comienzos de agosto de 1974 Nixon tuvo que enfrentarse a un inminente proceso
judicial que le incapacitaría para seguir en la presidencia, por lo que dimitió
el 9 de agosto. El vicepresidente Ford le sucedió. Uno de sus primeros actos fue
otorgar el perdón a su predecesor por cualquier delito que hubiera cometido en
el ejercicio del cargo.
El “caso Watergate” y sus consecuencias - El mandato de Ford
La crisis económica internacional era aguda y Estados Unidos conoció sus
tasas de desempleo e inflación más elevadas desde hacía décadas. La Organización
de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) había impuesto en el invierno de 1973
un embargo de petróleo a Estados Unidos y a otros países occidentales en
respuesta al apoyo que prestaban a Israel. El precio del crudo se cuadruplicó en
pocos meses, intensificándose la crisis monetaria internacional. En 1975 Estados
Unidos comenzó a recuperarse de la recesión iniciada dos años antes.
Mientras tanto, la repentina reanudación de la guerra en Vietnam, Laos y
Camboya, el posterior triunfo comunista y la expulsión de Estados Unidos del
Sureste asiático en la primavera de 1975 debilitó la confianza en la fortaleza y
lealtad estadounidense para con sus aliados.
El “caso Watergate” y sus consecuencias - La elección de Carter
En julio de 1976 Jimmy Carter obtuvo la nominación presidencial por el
Partido Demócrata; derrotó a Ford y los demócratas mantuvieron mayoría en las
dos cámaras.
El “caso Watergate” y sus consecuencias - La presidencia de Carter
En política exterior criticó con dureza a los gobiernos de la Unión
Soviética y de otros países por violación de los derechos humanos. En septiembre
de 1977 firmó un tratado con Panamá por el que Estados Unidos se comprometía a
ceder el control del canal el año 2000; tras encendidos debates, este tratado
fue ratificado por el Senado. El gobierno estadounidense intentó establecer la
paz en Oriente Próximo; en 1978 Carter presidió una reunión en Camp David entre
los máximos dirigentes de Egipto e Israel cuyo resultado fue un tratado de paz
entre esos dos países en marzo de 1979. En enero de ese año Estados Unidos
estableció plenas relaciones diplomáticas con la República Popular China.
El “caso Watergate” y sus consecuencias - La presidencia de Carter - La
crisis de los rehenes
En noviembre de 1979 un grupo de revolucionarios iraníes asaltaron la
embajada de Estados Unidos en Teherán y tomaron como rehenes a 53 miembros de la
embajada. El Gobierno estadounidense se negó a aceptar la demanda de extradición
del sha Muhammad Reza Pahlavi realizada por los captores, por lo que se llegó a
un punto muerto. En abril de 1980 Carter ordenó el rescate aerotransportado de
los rehenes que resultó un fracaso. Entre tanto, Estados Unidos redujo sus
relaciones comerciales con la Unión Soviética como protesta por la invasión
soviética de Afganistán y se negó a ratificar el Tratado SALT II de limitación
de armas estratégicas con la URSS.
El “caso Watergate” y sus consecuencias - La presidencia de Carter - La
economía
Entre 1979 y 1980 la economía estadounidense se deterioró. La inflación
anual creció en más del 10% y el dólar bajó.
La “revolución conservadora”
Carter obtuvo su nominación para las elecciones de 1980, mientras que los
republicanos presentaron como candidato al antiguo actor y gobernador de
California Ronald Reagan que triunfó de forma abrumadora, aprovechando el
desprestigio popular del presidente Carter por la crisis de los rehenes y la
mala situación económica. Los republicanos se hicieron con el control del Senado
por vez primera desde hacia treinta años.
La “revolución conservadora” - La administración Reagan
El programa de Reagan establecía la reducción de impuestos, del gasto
público y el reforzamiento de la defensa nacional. El presidente sufrió un
atentado en marzo de 1981, lo que no impidió llevar a cabo su programa y le
permitió aumentar su popularidad. Durante los siguientes meses el Congreso
promulgó la rebaja de impuestos más grande de la historia de Estados Unidos,
redujo el gasto al recortar partidas presupuestarias para gastos sociales y
ayudas a los estados y autoridades locales, y aumentó el presupuesto de Defensa.
Sin embargo, durante los años 1981 y 1982 se produjo una notable recesión
económica.
En política internacional, Reagan y su secretario de Estado Alexander Haig se
alejaron de la política de distensión con la Unión Soviética y pusieron de
manifiesto una política de dureza; la isla de Granada fue invadida en octubre de
1983. En América Central Reagan respaldó a las fuerzas gubernamentales de El
Salvador, pero apoyó la actividad guerrillera contra el gobierno sandinista en
Nicaragua. Las relaciones con la Unión Soviética empeoraron en 1983 y Reagan
anunció la Iniciativa de Defensa Estratégica, más conocida como la ‘guerra de
las galaxias’.
Justo antes de las elecciones de 1984, los soviéticos habían expuesto su
deseo de abrir nuevas conversaciones sobre control de armamento y se celebraron
dos encuentros al máximo nivel entre Reagan y el dirigente soviético Mijaíl
Gorbachov. El programa espacial sufrió un grave retroceso cuando la lanzadera
espacial Challenger explotó nada más despegar el 28 de enero de 1986; sus
siete tripulantes murieron. En abril Estados Unidos llevó a cabo un bombardeo
aéreo sobre Libia en represalia por ataques terroristas contra ciudadanos
estadounidenses.
El mandato de Reagan se debilitó aún más en 1987 debido al aumento del
déficit público y comercial y a la investigación, realizada por el Congreso,
sobre la venta gubernamental de armas a Irán para financiar a la contra
nicaragüense. El 19 de octubre de 1987 la Bolsa sufrió su peor día en toda su
historia, al bajar el índice Dow-Jones un 22,6%. En diciembre Reagan y Gorbachov
firmaron un tratado para eliminar los misiles de alcance medio.
La “revolución conservadora” - El mandato de Bush
George Bush, antiguo vicepresidente con Reagan, fue el candidato republicano
en las elecciones presidenciales de 1988. Al tomar posesión del cargo, los
principales retos a los que tuvo que hacer frente eran el déficit presupuestario
y comercial y la ofensiva diplomática soviética en Europa. En diciembre de 1989
Estados Unidos invadió Panamá para derrocar el régimen del general Manuel
Antonio Noriega, acusado en Estados Unidos de tráfico de drogas. Bush y
Gorbachov acordaron acabar con la producción de armas químicas y reducir los
arsenales de este tipo de armamento.
Más de 500.000 soldados estadounidenses sirvieron con los aliados durante la
guerra del Golfo Pérsico en 1991. En abril de ese año las tropas estadounidenses
intervinieron en el norte de Irak para proteger a los refugiados kurdos de las
represalias del gobierno iraquí. La diplomacia estadounidense se centró en un
esfuerzo junto a la Unión Soviética para alcanzar la paz en Oriente Próximo.
Tras la desintegración de la URSS y de la República de Yugoslavia entre 1991 y
1992, Estados Unidos reconoció a casi todos los nuevos estados surgidos. En
abril de 1992 estalló en Los Angeles una de las peores revueltas raciales de la
historia de Estados Unidos tras la absolución de cuatros policías blancos que
habían apaleado a un sospecho negro, Rodney King, trece meses antes. Cincuenta y
ocho personas murieron en los disturbios.
Presidencia de Bill Clinton
El gobernador de Arkansas Bill Clinton fue el candidato demócrata en las
elecciones de 1992, convirtiéndose en el primer presidente demócrata desde 1976.
Los demócratas conservaron su mayoría en ambas cámaras. Bush, ejerciendo la
presidencia en funciones, envió 20.000 soldados estadounidenses a Somalia bajo
los auspicios de la ONU para mantener la paz y ayudar al reparto de la ayuda
humanitaria. Esta acción recibió el apoyo del presidente electo Clinton, lo
mismo que la firma en enero de 1993 del Tratado START II sobre desarme nuclear
entre Bush y el presidente ruso Borís Yeltsin.
Durante los primeros meses de su mandato, presentó muchas iniciativas
reformistas en política interior, eliminó las trabas legales para el aborto e
intentó poner fin a la prohibición del ingreso de los homosexuales en el
Ejército, pero su plan fue modificado tras encontrar una fuerte oposición en el
Congreso y en el Pentágono. Encargó a su mujer, Hillary Rodham Clinton, que
llevara a efecto un amplio programa de reforma sanitaria que fracasó por falta
de apoyos políticos.
Clinton logró que el Congreso ratificara el Tratado Norteamericano de Libre
Comercio (NAFTA) que establecía un plan para recortar los aranceles y la
eliminación de otras barreras aduaneras entre Estados Unidos, México y Canadá
durante quince años. El 1 de enero de 1994 entró en vigor.
En política internacional, Clinton ha sido criticado por su indecisión,
especialmente en el caso del gobierno militar haitiano y de la guerra civil en
Bosnia. En el primero de los casos, sin embargo, accedió a que las tropas
estadounidenses restauraran en el poder al derrocado presidente Jean-Bertrand
Aristide. En Bosnia, después de amenazar con intervenir de forma directa, apoyó
la actuación de la OTAN bombardeando las posiciones serbias y facilitó un
acuerdo de paz entre las partes que se firmó el 21 de noviembre de 1995 en
Dayton. Clinton continuó el apoyo a Yeltsin en Rusia. También tuvo éxito
inicialmente en favorecer el diálogo en Oriente Próximo: presidió la firma de un
histórico acuerdo de paz entre Israel y la Organización para la Liberación de
Palestina (OLP) representados por el primer ministro israelí, Isaac Rabin, y el
líder de la OLP, Yasir Arafat. A principios de 1994 levantó el embargo económico
a Vietnam, país con el que se reanudaron las relaciones diplomáticas en julio de
1995, y apoyó la renovación del estatus de nación más favorecida en las
relaciones comerciales de la República Popular China, a pesar de la controversia
sobre la violación de los derechos humanos en ese país.
El gobierno Clinton tiene que hacer frente a las críticas por el llamado
escándalo Whitewater, polémica que cuestiona el papel de Clinton y su mujer en
la quiebra de una empresa inmobiliaria en Arkansas. También es de destacar el
auge experimentado por grupos paramilitares de extrema derecha que han llevado a
cabo atentados indiscriminados (en abril de 1995 una bomba en unos edificios de
la ciudad de Oklahoma provocó casi 200 muertos) y de grupos racistas.
En el ámbito económico se ha logrado disminuir el desempleo, ha aumentado la
producción nacional y la Bolsa de Nueva York mantuvo máximos históricos desde
finales de 1995 hasta mediados de 1996, año electoral en el que Clinton fue
reelegido. Los resultados de las elecciones, celebradas en noviembre de 1996,
pusieron de manifiesto el apoyo popular a Bill Clinton, quien superó ampliamente
en las urnas a su oponente republicano, Robert Dole.
Desde finales de enero de 1998, el segundo mandato de Clinton comenzó a
correr serio peligro ante las continuas acusaciones de perjurio con relación a
su comportamiento extramatrimonial, en especial con la ex becaria de la Casa
Blanca, Monica Lewinsky. En agosto de ese año ordenó el bombardeo de supuestas
instalaciones terroristas islámicas en Afganistán y Sudán, en respuesta a los
atentados que habían sufrido las embajadas estadounidenses en Nairobi (Kenia) y
Dar es-Salaam (Tanzania). El fiscal especial Kenneth Starr (encargado de
investigar la presunta actitud delictiva de Clinton) presentó en septiembre al
Congreso un informe sobre sus pesquisas en el cual se incluían 11 cargos que
podrían llevar a la destitución constitucional del presidente. El 8 de octubre
siguiente, el pleno de la Cámara de Representantes aprobó la apertura de la
instrucción del proceso de destitución (impeachment) de Clinton. Entre el
16 y el 19 de diciembre, el Ejército estadounidense (aliado con el británico)
llevó a cabo el bombardeo de Bagdad y otras ciudades iraquíes, como represalia
al comportamiento de Saddam Husayn con los observadores de la ONU. Ese último
día, la Cámara de Representantes le designó encausado por perjurio y obstrucción
de la justicia, con lo que el juicio consiguiente sobre el impeachment se
celebró en el Senado a partir del 7 de enero de 1999. Clinton pasó por tanto a
ser el segundo presidente estadounidense sometido a impeachment, después
de que Andrew Johnson hubiera de enfrentarse a otro en 1868. El 12 de febrero
siguiente, el Senado le absolvió de las dos acusaciones.
En abril de 1998, la labor mediadora de Clinton fue decisiva en la firma del
histórico Acuerdo de Stormont para Irlanda del Norte. De otro lado, las
elecciones que tuvieron lugar el 4 de noviembre de ese año se convirtieron en
una especie de referéndum sobre la actitud de Clinton, que no obstante fue
saldado con un virtual triunfo de éste, toda vez que su partido mantuvo su
representación en el Senado, amplió la de la Cámara de Representantes (aunque
sin llegar a la mayoría en ninguno de los dos casos) y recuperó el poder en
cuatro estados. Desde principios de 1999, su gobierno autorizó la exportación a
Cuba de alimentos y productos agrícolas, y liberalizó los viajes de ciudadanos
estadounidenses a la isla.
Entre el 24 de marzo y el 10 de junio de 1999, tropas estadounidenses
participaron en el bombardeo sobre la República Federal de Yugoslavia decretado
por la OTAN con el fin de lograr que el presidente yugoslavo Slobodan Milosevic
aceptara la mediación internacional en la llamada crisis de Kosovo.
En una decisión de extraordinaria gravedad y sin precedentes, el Senado de
Estados Unidos rechazó el 14 de octubre de 1999 ratificar el Tratado Global de
Prohibición de Pruebas Nucleares, que había sido firmado en 1996 por el propio
presidente Clinton (tras su aprobación por parte de la ONU). La ratificación del
tratado no consiguió el apoyo de los dos tercios de los 100 senadores, el mínimo
requerido por la Constitución estadounidense para este tipo de grandes acuerdos
internacionales. Fue la más feroz bofetada en materia de política exterior dada
por el legislativo norteamericano a Clinton en sus años de presidencia.
En diciembre de 1999, la presidenta panameña, Mireya Moscoso, recibió el
traspaso estadounidense del canal de Panamá, según lo previsto en los acuerdos
firmados en 1977 por el entonces presidente Carter. En mayo de 2000 la Cámara de
Representantes aprobó el estatuto permanente de relaciones comerciales con
China, uno de los principales legados de Clinton en política exterior. Durante
ese mismo año Clinton apoyó la puesta en marcha del Plan Colombia (acordado con
el presidente colombiano, Andrés Pastrana), multiplicó sus mediaciones en el
conflicto de Oriente Próximo y realizó un histórico viaje a Vietnam (la primera
visita de un presidente estadounidense a dicho país desde la guerra que
enfrentara a ambos estados).
Presidencia de George W. Bush
Iniciada la carrera electoral a la presidencia, el vicepresidente de Clinton, Al
Gore, se convirtió virtualmente en el candidato demócrata en marzo de 2000, al
tiempo que el candidato republicano, George W. Bush (hijo del ex presidente),
obtenía prácticamente la representación de su partido. El 7 de noviembre de 2000
se celebraron elecciones legislativas y presidenciales. El resultado de estas
últimas se retrasó notablemente debido al complejo proceso al que derivó el
escrutinio de los votos de Florida. Finalmente, el 12 de diciembre, tras haber
sido necesaria la intervención de las más altas instancias judiciales (estatales
y federales), el Tribunal Supremo decidió suspender el recuento manual de las
papeletas del citado estado. El candidato demócrata reconoció un día después su
derrota (aunque recibió más votos, el 48,3%, frente al 48,1% de su rival) y el
18 de diciembre de 2000 Bush se convirtió en presidente electo tras ser
designado como tal por el Colegio Electoral (para el que, en cambio, había
logrado 271 compromisarios, por 267 de Gore). El 20 de enero de 2001 George W.
Bush tomó posesión del cargo y sucedió a Clinton en la Casa Blanca. Por lo que
respecta a las legislativas, de los 435 escaños de la Cámara de Representantes,
221 fueron para los republicanos, 212 para los demócratas y 2 para candidatos
independientes; la nueva composición de la cámara alta, 50 senadores demócratas
y otros tantos republicanos, fue un fiel reflejo de la igualdad que arrojaron
dichas elecciones.
El 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos vivió una de las situaciones de
mayor gravedad desde la II Guerra Mundial. Aquel día, dos aviones comerciales,
previamente secuestrados por terroristas, alteraron su rumbo para provocar su
colisión, en sendos actos suicidas, contra las torres gemelas del World Trade
Center de Nueva York. Poco tiempo después de producirse los impactos, ambos
edificios se derrumbaron, lo que motivó un elevadísimo número de víctimas. De
forma simultánea, en una acción idéntica, otro aparato se estrellaba contra el
Pentágono. Tras estos hechos, Bush, respaldado por el Congreso, anunció el
irrenunciable compromiso que su gestión adquiría desde ese momento para luchar
contra el terrorismo a escala mundial. Sus pasos se encaminaron a la gestación
de una gran coalición internacional que respaldara tal voluntad y legitimara
acciones bélicas en cualquier espacio geográfico. Éstas se prepararon en torno a
la denominada Operación Libertad Duradera, y su primer objetivo era que el
régimen talibán afgano entregara al saudí Osama bin Laden, líder de la
organización terrorista Al-Qaeda contra el que existían pruebas que le
incriminaban como responsable de los atentados y que estaba refugiado en aquel
país. El 7 de octubre de 2001, una vez consolidada la antedicha coalición
internacional, realizado el necesario despliegue militar, y agotado sin éxito el
plazo concedido a Kabul para entregar a Bin Laden, fuerzas estadounidenses y
británicas iniciaron la ofensiva militar en Afganistán. Dos meses después, el
régimen talibán sucumbió.
En este contexto, Bush anunció el 13 de diciembre de 2001 el abandono por
parte de Estados Unidos del Tratado de Misiles Antibalísticos, firmado en 1972
con la Unión Soviética (véase Conversaciones para la Limitación de Armas
Estratégicas, SALT). Tal hecho estaba en íntima relación con la aplicación de su
nuevo programa de defensa nacional, basada en el desarrollo de un escudo
antimisiles.
Tras las elecciones legislativas del 5 de noviembre de 2002, la Cámara de
Representantes y el Senado quedaron dominados por el Partido Republicano. Los
analistas consideraron que estos resultados eran muy significativos, en tanto
que implicaban el apoyo de la ciudadanía a la política de Bush, la cual veía
garantizada, además, el respaldo de ambas cámaras en el futuro.
En 2002, la administración Bush incluyó a Irak entre los objetivos de su
guerra contra el terrorismo, afirmando que el régimen iraquí de Saddam Husayn
podía estar apoyando a organizaciones de este tipo y que todavía disponía de un
importante arsenal de armas de destrucción masiva (que le habían sido prohibidas
en virtud de la resolución 687 de la ONU, emitida en 1991). Estados Unidos
presionó a la ONU para que obligara a Irak a permitir que los inspectores de
esta última reanudaran sus actividades (en 1998, tras anunciar Irak que no
prolongaría su colaboración, habían abandonado el país). En octubre de 2002, el
Congreso estadounidense autorizó al presidente a utilizar la fuerza si Irak
seguía sin colaborar con la ONU. Al mes siguiente, el Consejo de Seguridad de
Naciones Unidas aprobó una nueva resolución (la 1.441) que disponía el inmediato
retorno a Irak de su equipo de inspectores y advertía de las “graves
consecuencias” que implicaría la no-verificación del desarme. Irak accedió a
cumplirla y los inspectores reiniciaron su actividad. A comienzos de 2003,
Estados Unidos y Reino Unido denunciaron que Irak no estaba cooperando de forma
satisfactoria y solicitaron a la ONU que autorizara el uso de la fuerza.
Diversos países, entre ellos Francia, Alemania, Rusia y China, se opusieron con
firmeza a una posible acción militar y se mostraron partidarios de prolongar las
inspecciones. Tras varias semanas de tensas negociaciones y disputas
diplomáticas, Estados Unidos decidió prescindir de la aprobación de la ONU y
optó por iniciar una ofensiva militar junto a otros países que defendían esta
opción. Así, en marzo de 2003, una coalición de fuerzas dirigida por Estados
Unidos comenzó la invasión de Irak. Mediado el mes siguiente, Bagdad había caído
y el régimen de Husayn se había desmoronado.
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